CRUZ DE MAYO 2015

Muy Ilustre y Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios y Cofradía de Penitencia de la Oración de nuestro Señor en el Huerto de los Santiago1Olivos y María Santísima de la Amargura, con sede canónica en el Real Monasterio de la Madre de Dios de Comendadoras de Santiago de Granada, se vuelve a sumar un año mas a la tradición de las cruces de mayo, a partir del próximo sábado 2 y domingo 3 de mayo se podrá visitar en el patio de las Comendadoras de Santiago. Serán unos días llenos de cultura y convivencia cofrade en los que desde nuestra corporación queremos aportar nuestro granito de arena a engalanar la ciudad y favorecer la continuidad de una insignia tan granadina. Os esperamos en la calle Santiago

HORARIO E ITINERARIO DE LA PROCESION DE ALABANZA. DIA 30 DE MAYO.‏

Muy Ilustre y Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios y Cofradía de Penitencia de la Oración de nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura, con sede canónica en el Real Monasterio de la Madre de Dios de Comendadoras de Santiago de Granada, que elpregon

SABADO 30 DE MAYO TENDRA LUGAR A PARTIR DE LAS 18,30h LA PROCESION TRIUNFAL DE ALABANZA DE MARIA SANTISIMA DE LA AMARGURA.

A las 18,30h partirá desde la Santa Iglesia Catedral de Granada la Procesión triunfal de alabanza a María Santísima de la Amargura, prácticamente todas las Cofradías de Granada han expresado su deseo de asistir corporativamente, asimismo varias cofradías de la provincia. También se están interesando las cofradías andaluzas con la advocación de la Amargura, que ya participaron en el pasado Noviembre de 2013 en el I Encuentro de Hermandades, de esta advocación. Por su parte, han confirmado su asistencia una nutrida representación de diversos lugares de España, de las Cofradías de la Oración en el Huerto agrupadas en la Confraternidad Getsemaní.

La Cofradía organizadora anima a la participación de todas las cofradías que a sí lo decidan. El cortejo procesional va a contar con un numeroso tramo de niños de la cofradía que como es tradicional portarán campanitas de barro alusivas a la coronación. Se está recomendando la asistencia de las señoras hermanas con mantilla negra y de los hermanos con chaqué o traje negro. Abriendo calle nos acompañará la Banda de CCy TT Ntro. Padre Jesús del Gran Poder de Granada y detrás del paso de palio irá la Banda de Música de Nuestra Señora del Carmen de Salteras. Diversos tramos del recorrido van a ser engalanados por los Grupos Jóvenes de las cofradías, tal como se viene haciendo en las anteriores coronaciones canónicas en un alarde de colaboración y complicidad cofrade de toda Granada.

El recorrido de la procesión se ha estudiado concienzudamente por la cofradía en un grupo de trabajo en el que han participado el equipo de capataces, entre otras instancias. Se han barajado varias posibilidades pero finalmente y con los criterios de no alargar excesivamente el trayecto, y de pasar, entre otros, por los enclaves religiosos y cofrades del Realejo se ha decidido el siguiente itinerario:

Puerta de la Encarnación, Plaza de las Pasiegas, Marqués de Gerona, Jáudenes, Alhóndiga, Recogidas (Estación en el Convento de San Antón), lugar en donde la cofradía de la Oración en el Huerto tuvo su sede canónica durante mas de 350 años, Puerta Real de España, Angel Ganivet, Plaza de Mariana Pineda, San Matías (Estación en la Iglesia parroquial de San Matías), Plaza de San Juan de la Cruz (Estación en el Monasterio de San José), Pavaneras, Plaza de los Girones, Ancha de Santo Domingo, Plaza de Santo Domingo (Estación en nuestra Parroquia de Santa Escolástica/Iglesia de Santo Domingo), Carnicería, Plaza del Realejo, Molinos, Huete, Campo del Príncipe, (Estación en la Iglesia Parroquial de San Cecilio), Campo del Príncipe, Misericordia Coronada, Molinos, Plaza del Realejo, Santiago, Comendadoras de Santiago, a su templo. Se estima la llegada al Real Monasterio de las Comendadoras de Santiago a las 2,00h.

Se recuerda a todos los hermanos que desde el 19 al 22 de Mayo hay que recoger en la Casa de Hermandad de 19,30 a 21,30h la Papeleta de sitio para las procesiones de los días 29 y 30 de Mayo y la Tarjeta Azul de acceso a la catedral.

PREGÓN DE CORONACIÓN DE Mª STMA. DE LA AMARGURA POR D. ANTONIO GONZALEZ

pregon

PRESENTACIÓN DEL PREGONERO DE LA CORONACIÓN CANONICA DE MARIA SANTISIMA DE LA AMARGURA, POR ALBERTO ORTEGA GARCÍA

Señores, pedirles, quiero
por mi atrevimiento perdón,
por presentar este pregón
e introducir al pregonero.

Y se que es atrevimiento,
pero la amistad es testigo,
que no se lo que me digo
aunque si se lo que yo siento

Esta singular ocasión
es tentación en el camino
sabiéndome yo peregrino
acepté esta invitación

Presentar hoy este pregón
es honor que no merezco
aun así yo lo agradezco
y les pido comprensión

Casi todo esta preparado,
esta ocasión lo requiere,
y todo el mundo prefiere
disfrutar de lo esperado

Se va levantando el telón
y aparece un paraíso
que Dios Arrodillado quiso
preparar para tu coronación

Un barrio te han construido,
y Viene a ser considerado,
por cofrade el abanderado
y el mejor que se ha conocido.

El Realejo es la belleza
que en Ti podemos contemplar
y que llega a conquistar
la más inculta dureza

Te hicimos con mucho esmero
una plaza de mil primores
donde vive el de los Favores
que es señor del mundo entero

Y de un dominico santuario
te hicimos gran Catedral
luz que alumbra en el fanal
Soledad del Santo Rosario

Y para que fuera tu morada
escogimos un monasterio
de comendador magisterio
y de vida consagrada,

entregadas y fieles mujeres
enamoradas de tu amargura
y rendidas a tu hermosura
que te rezan Bendita tu eres.

Y a fuerza de mucho empeño
Construyeron, con sus manos,
un Campanario tus hermanos,
donde se forjó este gran sueño

Y Luchando hasta el desvelo,
trabajando sobre trabajado,
un palio zafiro y bordado
para que fuera tu cielo

Y varales y candelería
todo de nobles metales
en un esfuerzo a raudales
por amor siempre a María

Que se empieza por Amar
hablando de la Amargura.
Que sea siempre la luz pura
que alumbra el caminar

Y en la antesala del joyero,
para pasear en primavera
a la luz de tus ojos y la cera,
una calle te abrieron

Que en este barrio nada aciago
por no se que extraña ventura
a la calle de la Amargura
le llamamos la de Santiago

Donde la noche del lunes santo
se clavan en ti las oraciones
mientras tu te propones
hacer belleza del llanto

En el Realejo empieza y acaba
sus calles, su sol y sus gentes
aguardan todos impacientes
a que vuelvas coronada

Que si algún barrio te mereces
y alguna tierra es de María
el Realejo es a porfía
por coronarte tres veces

Y ahora que estoy inmerso
en esta función incompleta
solo nos falta el poeta
que te adorne con su verso

Que esta breve presentación
un poco ingenua y osada
la voy dando por terminada
pues queremos oir el pregón

Que si de la Virgen toca hablar
el que en el atril me sucede
les digo a ustedes que puede
hacer el Teatro temblar

Querer a la Virgen tanto
puede haberlos que la quieran
pero muy poquitos superan
sus piropos y su canto

Estimado, sin par pregonero
tuyo es ya el escenario
mis palabras sean corolario
y fluya el verso certero

Señoras este es mi tope,
señores “ahí queó” quiero.
les presento al pregonero:
Antonio González López.

 PREGÓN DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE

MARÍA SANTÍSIMA DE LA AMARGURA

A CARGO DE

D. ANTONIO GONZALEZ LOPEZ.

DÍA 19 DE ABRIL DE 2015

TEATRO MUNICIPAL ISABEL LA CATOLICA

GRANADA

“Haced lo que Él os Diga”

“…A mi madre y en ella a todas la madres, que veneran la Amargura de María Santísima”.

SALUTACION

Oh alto y glorioso Dios
Ilumina las tinieblas de mi corazón,
Dame fe recta, esperanza cierta
Caridad perfecta, sentido y conocimiento
Señor, para cumplir Tú santo y veraz
Mandamiento.

Que Dios te Salve María
Presente siempre en mi vida
Madre de Dios escogida
Amargura de la Gracia
Sin pecado concebida.

Queridos Padres,
Gracias por darme la vida y por comprometerse desde aquel 8 de Septiembre, Festividad del Glorioso nacimiento de María Santísima, a educarme en la religión católica, a la cual pertenezco desde entonces, la que estudie desde pequeño, conocimientos que amplié de mayor, estudiándola en profundidad durante mis años de vida religiosa y estudiante de Grado de Teología, y de la cual me siento orgulloso y sigo practicando, a pesar de aquellos que se empeñan por su santa voluntad en transmitir una separación inexistente de ella.
Pero he de reconocer hoy públicamente, que bendita sea esa persecución si es siempre por tu causa, Señor.
Excmo. Y Rvdmo. Pastor de la Iglesia de Granada, gracias por estar hoy acompañándonos aquí, y espero de todo corazón, pueda perdóname tras mi intervención por mi forma sencilla de entender el mensaje de Nuestro Señor Jesucristo, y entenderlo sin glosa alguna, como lo entendió en su día nuestro Seráfico Padre San Francisco a través de su Santísima Madre la Virgen María y sobre todo muchas gracias por confiar en mi ratificando mi nombramiento para poder estar hoy aquí como pregonero de esta Coronación.
Y por su puesto como hermano reciba mi apoyo incondicional para no bajarse nunca de la Cruz.
Excmo. Sr Alcalde de Granada.
Reverendas Madres Comendadoras de Santiago, custodias perpetuas de Nuestra Madre, María Santísima de la Amargura.
Caballeros de Santiago, Padrinos de la Coronación.
A través de los medios de comunicación, Reverendas Madres Contemplativas de la ciudad de Granada:
Hermanas Clarisas, Capuchinas, Dominicas, Hermanas Carmelitas Calzadas y Descalzas, Esclavas del Santísimo, Hermanas Franciscanas de la Tercera Orden, Hermanas Cistercienses, Hermanas Agustinas Recoletas, Jerónimas y Hermanas Salesas, todas y cada una de ellas madrinas de la Coronación.
Sr. Presidente de la Federación de Cofradías.
Sr. Hermano Mayor y Junta de Gobierno de la Real, Muy Ilustre y Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios, y Cofradía de Penitencia de la Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Olivos y María Santísima de la Amargura.
Sr. Comisario de la Coronación, hermano en la Fe y amigo Cecilio Cabello
Hermanos Mayores y Juntas de Gobierno, cofrades todos y por encima de todo y lo más importante hermanos en el amor a Cristo orante y su santísima madre de la Amargura
PAZ y BIEN.

REALEJO
¿Se puede tener más arte?
Señores vengo de un sitio, donde se enseña a los niños a amar las tradiciones de nuestro barrio, a que respiren desde pequeños el olor a incienso, a que toquen el tambor en una caja de cartón, o que incluso se hagan trompetas con el canuto de vacío del papel higiénico. ¿oh no?
¿Se puede tener más arte?
Vengo de un barrio donde los niños desde pequeños ya juegan a procesiones y salen en ellas no solo vestidos de monaguillo, no, ya se visten de costaleros el sábado de pasión para sacar su paso y de ahí claro está a la Hermandad de los Facundillos a hacer su estación de penitencia.
Bueno pues tenía que ser este bendito barrio, el que pariera para la historia de nuestra Semana Santa, a alguien que además de amar esas tradiciones, tuviera una vocación inusual para su edad y quiero hacer referencia a él, porque es un niño que se ha criado junto a la casa de nuestra Madre de Amargura y le vincula una relación directa con ella por mediación de su propia abuela.
Señores el Realejo tiene en su haber al Pregonero más joven de nuestra Historia, con tan solo 9 años Pablo Ramos Muñoz, escribió y pregonó nuestra Semana Santa. Pregón del cual fui testigo y os puedo asegurar que fue sorprendente la capacidad de narración de un niño y la sensibilidad para trasmitir.
Hoy he querido personalmente , que Pablo esté aquí como invitado personal mío, porque es un orgullo que alguien de tan corta edad tenga ya la necesidad de escribir aquello que pasa por el tamiz de su corazón, además de ser un vecino prácticamente de pared con pared, y predilecto por ello, de nuestra madre la Virgen de la Amargura. Ella a buen seguro se siente orgullosa de él, y yo he querido en su nombre reconocérselo hoy públicamente, para animarle a que siga siendo un poeta de la Virgen.
Permitidme también que dedique esta exaltación a todos esos niños cofrades hoy de alguna forma representados en Pablo, pues son la semilla del futuro y por los cuales tenemos que ser mas ejemplo que nunca , como cristianos, como hermanos, como cofrades y sobre todo y lo que casi siempre olvidamos y lo más importante, como personas.

Y es que, queridos amigos,
no puedo evitar decir:
Que el realejo sigue siendo
La tierra donde nacieron
Aquellos que recibieron
La gracia de Dios por bien
Etc. etc. etc. Amen
Y es que es súper importante
Partir de la base que aquellos
Que el que en el Realejo nace,
No hay día que no te sueñe,
Ni noche que no te viva,
Ni luna que no acaricie
Con su blanco tus esquinas
En mi bendito Realejo
La luz tiñe sus mañanas
De niños que van al cole
De madres de carro en mano
de un Barrio que se despierta
De barrio tranquilo, sencillo, llano
Su brisa sabe distinta
Su luz de añeja textura
Nos regala cada día
Un nuevo lienzo teñido
Que con amor nos dibuja.
Sus madrugadas se visten
De interminables secretos,
De tertulias cofradieras
De incansables costaleros
Que acarician ilusiones
En el palo de sus sueños

Sus madrugadas se visten
De palabras escondidas
Y sombras de quinceañero
De esos jóvenes que roban
A su amor el primer beso
Y se llenan de cantares
y de romances y versos
Con sabor a vino amargo
En los labios de flamencos

Realejo, Realejo, Realejo
Que te cante mis sentires
En pregones ancestrales
Mil poemas, mil piropos
Que solo entienden aquellos,
Aquellos que por ti mueren
Orgullosos de vivirte
De pasearte y sentirte
Sin que nadie se lo cuente

Realejo, Realejo, Realejo
Pedacito de esa tierra
Donde el corazón cofrade
No solo crece y palpita
que es pecho donde se mama
Desde pequeño la vida

Ese Realejo bendito
Pedanía de la Gloria
Manantial de Fe infinita,
Nuestro pan de cada día
Nuestra tierra prometida
Es mi barrio del realejo
La tierra donde Dios padre
Quiso viviera su madre
Como muestra a tanto amor

Por eso nos dio la fuerza
De vivir intensamente
La Devoción a María
Amándola con locura
Haciendo de Ella bandera
Como madre en nuestras vidas

Regalándonos los rangos
Que una madre se merece,
Oh que decimos nosotros:
¿Quién es la Reina de mi casa?
¡Mi madre¡
Pues como Reina del cielo
En el Realejo Bendito
Como Rosario de Gloria
Quiso Dios que Ella reinara
Otorgándole Corona
a La reina de los Mares
Capitana y Galeóna
Glorificando después
A la que en la Alhambra vive
Y llora su amarga pena
Mientras en brazos recibe
Al que es sangre de sus venas
Luego fue Misericordia
Quien recibió los honores
De ese amor tallado en oro
En Corona de Favores

Y es ahora Reina mía
Que serás para la historia
Nueva bendición de Dios
Coronando en clausura
A la que es Madre de Dios
Madre nuestra y Amargura
Pero no sería yo
Y perdonen mi descaro
Si no aprovecho el momento
Y el respaldo del teatro
Pa pedirle a D. Javier
Lo que de verdad yo sueño.
Quiero que el Realejo sea
Como el altar de María
Donde se cumpla el mandato
y la voluntad de Dios
como es el Lema escogido
para la Coronación
Donde mi gente en sus calles
De testimonio de fe
De tal forma y tal manera
Que mi Realejo parezca
La Nueva Jerusalén
Quiero que mi barrio tome
Ese testigo en sus manos
Haciendo lo que El nos diga
Como única verdad
Quiero que cada Hermandad
Lo predique cada día:
Que la que es Madre de Dios
Es la madre del realejo
Y da igual la advocación
Pero para eso Padre
Quiero que también mi gente
Tenga el mismo privilegio
De coronar a su Madre
Como Reina del Realejo
Y si el Realejo proviene
Del título de Real
Que mejor para este altar,
Que otorgarle pues corona
También a mi Soledad,
Esa soledad que busca
La tarde del viernes Santo
Le devuelvan a su Hijo
Que a las Tres muere en el Campo.
Al igual que también pido
Pa quien pario cuerpo y sangre
Instituyendo en la cena
La sagrada eucaristía
Corona para más Gloria
A la Novia del Realejo
Que es virgen y que es Victoria
Pero sobre todo Padre
Le pido que me perdone
Porque el corazón lo tengo
Tan cortao en pedacitos
Que quizás ya pida mucho
Sin pensar ni en lo que digo
Pero por Dios D. Javier
ante Granada le pido
Me conceda la alegría
de que el Realejo reciba
otra Flor para María
Que después de mi Amargura
No se dilate en el tiempo
Y de la Virgen sea el barrio
y que el dos mil diecinueve
sea de nuevo escenario
Para coronar de reina
A mi Virgen del Rosario.

3.-MIS COMIENZOS

Así fueron mis comienzos en la vida, entre el amor incondicional e intenso a la Virgen María
Quien me iba a decir a mí, que aquel diminuto niño, flacucho y con cara de yo no he sido, que portó por entonces un farolito en esta bendita Hermandad, estaría hoy aquí anunciando la Coronación de su Madre.
Que curiosos son sus caminos y a la vez que grande la mano de Dios, cuando entendemos que como dijera nuestro Padre San Francisco, somos meros instrumentos de Dios en sus manos.
Y es que los que tenemos la suerte de vivir en la Fe, tenemos también la suerte, de entender el mensaje de Dios a través de sus señales, a través del tiempo.
Porque claro está, nuestros tiempos no son los tiempos de Dios. Nuestro tiempo es egoísta e impaciente, el tiempo de Dios no.
Os puedo asegurar que el tiempo de Dios está hecho a nuestra medida, Él nos crea y nos va concediendo en el tiempo y a su tiempo.
Para quien no me conozca mucho, os contare qué relación tiene el pregonero con María Santísima de la Amargura.
En primer lugar nací el 8 de Septiembre, por lo cual mi vínculo con la virgen es total. Pues es el ocho de Septiembre es la fecha escogida por la Iglesia para celebrar la Natividad de María Santísima
Por entonces con el tan solo hecho de haber nacido ya me estaba vinculando como muchos otros niños a la Amargura.
Amargura de un niño cuya debilidad al igual que otros niños, era su madre, pues para mí, mi Madre ha sido siempre el espejo donde mirarme, esta mujer que hoy se peina de plata, y camina cansada por los años, ha sido siempre el baluarte, la fuerza, la abnegación, y por eso también de alguna manera hoy quisiera ser un poco la voz de ella, de la cual llevo mamado el amor a la Virgen, y que se ha acercado tantas veces a su Amargura, a buscar su consuelo.
Aquel niño fue creciendo y teniendo aparentemente una infancia normal, pero no por eso exenta de amargura, pues un niño no tiene edad ni se merece que le vistan de ignominia, por el tan solo hecho de haber nacido.
Así fue creciendo aquel niño en silencio, continuas interrogaciones, incomprensiones. Hasta que uno sin darse cuenta llega a la edad de su primera comunión y en esa catequesis descubre que hay alguien como él, que sufre como él, sin haber hecho absolutamente nada malo, solamente nacer, como él.
Es entonces en ese momento donde comienza el amor a Jesús y a su santísima Madre
No recuerdo exactamente la edad que tendría, pero no debía ser mucha, porque aún recuerdo que llevar el farolito de la época tenía su aquel. Y habíamos vivido previamente la maravillosa experiencia de sentirnos mayores y útiles ayudando a cambiar la pila de petaca o la bombilla en su defecto, siguiendo las instrucciones del artífice de nuestro amor y primer contacto con las Hermandades D. FRANCISCO LOPEZ MARTOS.
Al año siguiente conseguí mi siguiente meta y pude llevar un banderín, bueno, bueno aquello ya era lo más, yo llevando un banderín de la sección de la Virgen de la Amargura.
Hasta que al año siguiente tuve la suerte de cumplir mi sueño, con más miedo que vergüenza pero mi sueño al fin y al cabo. Desde pequeño me había perdido mirando a los saeteros que le decían a la virgen aquellas cosas cantando desde los balcones.
Como Pablito quiere ser Pregonero, yo quería ser Saetero, bueno la verdad yo quería vestir a la virgen, había oído que existían hombres que lo hacían de hecho por aquel tiempo a la Amargura la vestía uno, pero bueno, ya sabemos lo que pasaba por aquel entonces era carne de escarnio aquel que con trapos y alfileres estaba.
Ya bastante tenía yo con lo mío.
Así que directamente al balcón, para que dar tanto de comer, a quien no lo hace por hambre sino por gula.
Fue entonces ahí donde pude ver por mi primera vez con tan solo trece años los ojos de Cristo y donde él me transmitió la fuerza para seguir adelante, y ser este que les habla.
Yo sabía que iba a cantarle al Señor y a la Virgen. Así que imaginarse los nervios que podía tener, la foto como ya conté en cierta ocasión era digna de ver, un niño con una pierna enredada en la baranda del balcón, para mitigar los nervios, pues recuerdo que la sensación es que me iba a caer abajo. Y sujeto por detrás por la mano siempre incondicional y maternal, de la que ha sido y es como mi segunda madre.
Yo esperándole (muy profesional jeje y muy mayor) en el balcón frente por frente a la Farmacia de la calle molinos y cuanto más cerca escuchaba la música, mas nervios tenia. Hasta que vi aparecer su paso, dejando ver el Ángel primero su dedo, luego el brazo, y ya en la esquina de Jarrería, como si quisiera decirle a Jesús ahí le tienes, en el balcón está.
Yo sabía que iba a cantar al Señor, pero por edad y falta de atención al verlo siempre anteriormente desde el suelo, no esperaba que cuando comenzara el paso su variación, ya en la calle molinos, lo que en el argot seria, izquierda “alante” derecha atrás. El Señor me mirara de aquella manera.

Me buscaba con los ojos
mirando serenamente
regalándome su luz
yo mirándole de hinojos
allí sereno y valiente
al hijo de Dios, Jesús
y yo tan solo era un niño
y no lograba entender,
el porqué sudaba sangre
¿porque tanto padecer?
yo quería que mi saeta
aliviara su dolor
y era Él quien me aliviaba
con su mirada de amor

Bendita aquella saeta
a Jesús en su Oración,
y bendita su mirada
y bendito aquel balcón
pues allí no tuve miedo,
que allí, Jesús me busco
y me lleno de su gracia
y me dio su comprensión,
y para aceptarme, fuerza,
y como bálsamo amor
a través de la Amargura
que es el regalo de Dios.
Se fue alejando su paso
se fue alejando el Señor,
el siempre mirando al cielo
el siempre hablándole a Dios,
dejándome con su madre
en los hierros del balcón.

Y allí llego la Amargura
llego la Madre de Dios
mi cuerpo temblaba entero
no me salía la voz
Bendita seas Amargura
Bendita Madre Amor
y Benditas las entrañas
que parieron al Señor.
Quise decirlo y no pude
yo hubiera querido hacerlo
pero me falto el valor,
de gritar que te quería
cantando desde un balcón.
Porque Amargura, era un niño
y hacerlo me dio pavor.
que madre con mas grandeza
que treinta años después
me regala la riqueza
de que aquí lo pueda hacer

Es por eso que has querido
que hoy lo grite al mundo entero
a través de este Pregón
que te quiero con locura
y hoy ya me sobra el valor
para gritarlo Amargura.
Te quiero por mil razones,
porque fuiste el primer rezo,
la primera devoción
y mi primera saeta,
cantada desde un balcón.
Y musa de otros poetas
y fuente de inspiración
pa quien compuso la letras
de esa primera canción
aquella canción tan bella
que una sevillana fue
y escribió Mario Benício
con su amor desde Jerez
“que mira si tu eres guapa
ay Virgen de la Amargura,
y mira si tienes arte
que el Ángel que va en el Huerto
se ha vuelto para mirarte”.

Que si te quiero Amargura
pero hoy no soy yo solo
yo solo pongo la voz
de todo aquel que te quiere
y te regala su amor
voz de quien no puede verte
voz del que nunca te habló,
voz del enfermo que ruega
voz del que alma entregó,
por eso pongo en mis labios
de todos su confesión.

Y te amamos Amargura
te queremos con pasión
desde el que va en cruz de guía
hasta el último tambor.
Desde el que te ve en la calle
hasta el que está en el balcón,
y nos sobran las razones
para sentir este amor

Que te amamos Amargura
vayas con corona o no.
porque pobre nuestra fe
si de eso dependiera
pues sería lisonjera
nuestra forma de querer.

Te amamos de todas formas
nuestro amor no tiene fin
ni es cosa de vestidores,
ni hay vara para medir
Amargura los amores
de tus hijos para Ti.
Nos da igual si vas de reina
de difuntos o de hebrea
qué más da si la presea,
es de oro o es de flores
que valen más los amores
esos que nunca se ven
al amor que por ti sienten
los que callados te viven
y es envidiable su fe.

Oraciones de tornillos,
de afloja o aprieta bien,
padre nuestros de bayeta
por la cera en su va y ven.
Ellos son de la Amargura
incansables centinelas,
acólitos permanentes
en continuo duerme vela,
y hacedores del jardín
que florece en primavera.
Que te amamos Amargura
cada uno a nuestra forma,
pero hoy quiero exaltar
y aquí así reconocer
tantos años de lealtad
abnegada hacia María
a quien sabe defender
Amargura tu querer
con su amor en Priostía.

Y el amor también silente
siempre fiel en sus maneras
en el pasado y presente
la labor de camareras
Y así podría pasar
media vida pronunciado
la gente que a ti te ama
y en el pregón recordarlo
pero,
por ello pido perdón
pues no quisiera que nadie
quedara fuera en la lista.

Amargura te queremos
y en esta mención yo meto
a todo aquel que te sienta,
a todo aquel que te sueñe,
y a todo aquel no mienta
cuando dice que te quiere.
En esta mención yo quisiera
recordarte a cada hermano,
porque su amor está ahí,
aunque alguno este alejado
porque esta vida es así,
acércalos TU Amargura
que se olviden del yo fui
y que ese treinta de mayo
en comunión como hermanos
caminemos junto a ti.
Que te amamos Amargura
que no hace falta aclarar
que esto es “pa” mi pregonar,
que yo le ponga la voz
al sentir de una Hermandad
anunciando en primavera
que tras cuatro años ya
se ha terminado la espera

Que llega el treinta de Mayo
y han de cantar las campanas
de las torres de Granada,
que del claustro de Santiago
la Comendadora Amada
dejara la clausura
“pa” pasear Amargura
como Reina Coronada.

La Calle de Mi Amargura

Cuantas veces camine
Por la puerta de tu casa,
Cuantas veces no miré
A sabiendas que allí estabas.
Y cuantas otras te pensé,
que aun sabiendo que llorabas
Yo nada podía hacer
Para secarte la cara.
Que para secar tú llanto
No es necesario tocarte
Ni darse golpes de pecho
Ni casi, casi rezarte
Que tú llanto, yo aprendí
Que mi madre me lo dijo
Se alivia con buenos gestos
Siendo bueno con el mundo
Demostrando ser buen hijo
Y sin embargo mi amor
cuantas veces quise ser
Sobre todo de pequeño
El pañuelo de tu mano
Que al rozarse con tu tez
Te enjuga y te cambia el ceño
Ese pañuelo de seda
Que no hicieron los humanos
Y que se hizo saeta
Siendo un niño de mis labios

Quien pudiera ser mi Reina
Ese pañuelo en tu mano
Para acariciar tu rostro
Y empaparme de tu llanto
Y ser hilo de tu encaje
O blonda de tu rostrillo
Para ir besando tu cara
Como a su madre un chiquillo
Quien pudiera ser mi Reina
Pollero para tu manto
Y así poder envolverte
Como el dulce de un abrazo
Bordado con obras buenas
Como si fuera yo un manto

Quien pudiera ser mi Reina
El anillo de tu mano
Para acariciar tus dedos
con mi oropel refinado
Mientras el rosario mece
Sus salves y padre nuestros
Quien pudiera ser mi Reina
¿quién?
La lagrima que recorre
Suavemente tu mejillas
Y en mi deslizar dejarte
Como dibujo celeste
El brillo de mis caricias
¡Ay ¡quien pudiera Amargura
Ser, encaje de tu pecho
Para luchar con mis hilos
Y deshacer ese acero
que a tu corazón deshecho
lo atraviesa Duro y fiero

O quien pudiera Amargura
Ser el peine que te peina
O el peinecillo que adorna
O hasta una horquilla pequeña
De las que puso Gustavo
Sobre tu pelo mi Reina
Quien pudiera ser la luz
Que en tu cara se refleja
Cuando estás en la capilla
Tan solita y tan serena
O ser la flor de tu altar
que perfuma tu presencia
O la lagrima de cera
Que llora por tu amargura
Mientras recorre su vela

¡Ay! Quien pudiera Amargura
Quien pudiera ser la reja
Que se impregna de oraciones
De las madres cuando rezan
Pidiéndote por un mundo
Que sufre, llora y se queja

Quien pudiera ser mi Reina
La fe que tiene una madre
Que quiere como Tú a ciegas
y acepta lo que Dios mande

Quien pudiera ser mi Reina
Esa oración de campanas
Que congrega a tu presencia
El domingo en la mañana
A las que nadie conoce
A las que silencio guardan
Porque son hijas de Dios
Porque son madres que aman
Porque fueron elegidas
Comendadoras del alma

No visten hábito negro
Ni velo ni toca blanca
Ni llevan capa de coro
Tan solo llevan su alma
Alma de madres calladas
Almas de triste mirada
Y que al mirarte a los ojos
No precisan decir nada

Pues tu sabes lo que buscan
Y ellas nunca buscan nada
Solo el amor compasivo
Que brota de tu mirada
De esa mirada que cambia
Aunque algunos no lo crean
Y que es triste si están tristes
O alegre si están calmadas
Porque tu cara si cambia
Pero solo pueden verla
Aquellos que a ti te miran
Con los ojitos del alma

Ellas buscan en tus ojos
La paz que solas no alcanzan
Porque tú eres su bastón
Remanso donde descansan
La fuente donde refrescan
Sus labios de sal amarga.

Eres tú para esas madres
La amiga que nunca falla
La madre que ya no tienen
Con la que todo lo hablan

Y eres tú para mi madre
La continúa centinela
La que en brazos la sostiene
Cuando ya no tiene fuerzas
La que aunque no vaya a verte
Desde su casa te reza
Porque eres Tú de mi madre
Camino y verdad certera
Su madre, hermana, amiga
Su auténtica compañera

Y ella no entiende él porque
Hoy te ponen o te quitan
Si con corona o diadema
Ella solo sabe amarte
Como a una madre se quiere
Que pa una madre no hay pega

Sigue cuidándola así
Que no le fallen las fuerzas
Te lo suplico Amargura
Que el cansancio no le venza
Que me dure muchos años
Porque anciana quiero verla
Como le cuenta mi hijo
de Tu amor y tu belleza
Cuida a mi madre Amargura
y cuida de todas ellas,
de esas benditas mujeres
que los Domingos te rezan,
y que comparten contigo
sus alegrías y penas.

Hoy quise hablar en su nombre
porque sé que estas con ellas,
y porque sé que ellas te aman
porque sé que a Dios se entregan
y son más de su Amargura,
que la puerta de la Iglesia.

Ellas por ti como hijas
tu como Madre con ellas
ellas nos ponen quitan
ni presumen de sus gestas,
ellas son igual que Tu
solo madres, madres buenas
y si esto no es quererte,
que venga Dios y lo Vea.
Por eso mi niña hoy
como hijo igual que ellas
haría miles de cosas
para que tu no sufrieras.
Porque me partes el alma
cuando te veo tan serena
sintiendo tanta Amargura
por la Sangre de tus venas.
Que si pudiera seria
hasta una rama de olivo
Por advertir la presencia
De que un judas traicionero
Viene a entregar tu Hijo

Hoy te traigo mi Amargura
las palabras de una madre
de esas que tu tanto amas.
y que ha sido como madre
para este que hoy os habla .

Siempre te escribió poemas
y desde chico me hablaba
de tu amor y tu grandeza
y para hoy le pedí
¿porque no me escribes Mary
en nombre de “to” las madres
unos versos de los tuyos
como muestra de tu amor ?
Como madre siempre atenta
atendió mi petición
y aquí os dejo sus palabras
fruto de ese noble amor.
Dice así:
Llegué a tu casa un día
no recuerdo como fue
pero al mirar tu carita
enamorada quedé.

Durante 40 años
ante tu Altar te recé
y si ahora no lo hago
Tú bien sabes el porqué.
Hoy para este Pregón yo no he querido faltar.
aunque sentada no esté.
Bendícenos, Madre Mía, a los que estamos aquí
y a aquellos que ya se fueron:
Ana María
Mari Fernández
Merceditas
Antoñita
Mercedes
Virginia
Norberto
y Dª María…
¿Te acuerdas de esa señora pequeñita y enlutada, cariñosa y educada, la madre de un sacerdote?
Todos ellos ya se fueron
pero Tú sabes muy bien
que de verdad te quisieron
Recuerdo cuando llegaba
la Semana de Pasión
cómo cambia tu carita,
cómo te sube el color
y yo al mirarte pensaba
que ya estabas recordando
lo que tu hijo sufrió
verse tan envilecido,
escupido, despreciado
y al final te lo entregaban
en un madero clavado.
Con qué carita lo miras
con qué pena lo llorabas
y puesta al pie de esa Cruz
Tú sola lo consolabas.

Pues mira, hablando de ello
un pequeño secretillo
te tengo que confesar,
aunque Tú lo sabes ya
más ahora que estamos solas
te lo voy a recordar
Y es que cuando yo te rezo,
cuando te evoco o te imploro
o cuando te mando un beso
yo no te llamo Amargura
yo a ti te llamo Consuelo
porque Tu eres la que escuchas
mis plegarias, desde el Cielo!.

¿El Porqué de tu Corona?

Me pregunto aun si somos realmente conscientes de lo que implica coronar a la Virgen.
Si somos conscientes que la coronación no es solo el cumplir unos requisitos protocolarios que se nos exigen para conseguirla.
En los tiempos que corren queridos hermanos, la Coronación canónica si bien no es el premio a una meta, es el comienzo indiscutible de un compromiso a caminar firme y recto en lo que a la fe y a nuestra vida como cristianos se refiere.
Cuando hablamos de coronación, y creo que a estas alturas todos sabemos de lo que estoy hablando, en lo primero que pensamos, es ¿cómo vamos a salir a la calle?,¿ que saya vamos a estrenar?, ¿que corona y quien no las va a hacer?, ¿qué flor ? que si yo busco que si tu pones y todo ese merequetengue, que surge en derredor del anuncio de la coronación.
Y yo no digo que no. Que sí. Que todo eso está muy bien, pero que no es solo eso, es más, eso es lo menos importante.
Pero a las prueba nos remitimos. Las Hermandades convocan ciclos formativos, bien sea en épocas de cuaresma, o en otros tiempos litúrgicos y concretamente en el caso que nos ocupa que es de la preparación para la coronación, ciclos a los cuales suele acudir muy poca gente , mejor que ni mencionemos las cantidades, y hablo de las hermandades en general, y ¿sabéis porque?
Muy fácil, pues porque en el fondo no nos interesa para nada, o por lo menos, esa es la impresión que se da. Podría ser también perfectamente , miedo. Miedo a conocer la verdad, los hombre exigimos muchas veces la verdad, la mayor parte de nuestra vida pedimos se nos digo la verdad ¿ Pero qué verdad?, a quien de aquí no le han dicho alguna que otra verdad, y no la ha querido escuchar, o mejor no le ha interesado saberla.
Pues aquí tenemos el ejemplo, trasladado al compromiso de la Coronación.
No nos interesa saber la profundidad de La Coronación, nos quedamos como en todas las cosas importantes de la vida, en lo superficial. En lo que se ve. En la parte material, en la estética. Si, si, no penséis que es una locura. Este no compromiso y falta de interés lo podríamos llevar de la misma manera a las cosas más cotidianas.
Como ejemplo os podría decir, nos compramos una casa, alguien levantaría la mano aquí ahora mismo, para decir que paró al notario en varias ocasiones, o ni siquiera en una porque había uno de los apartados que lee a velocidad de vértigo que no estaba de acuerdo con él. No.
En ese momento no estamos escuchando nada, es mas creo que no nos interesa para nada lo que está diciendo, estamos mirando fijamente las llaves que están encima de la mesa y deseando que termine para que nos las entregue y vayamos corriendo a celebrar y a presumir que tenemos casa, aunque hayamos firmado la peor hipoteca del mundo, como es la mayoría de los casos.
Como eso es todo en la vida.
Pues imaginarse el compromiso que adquirimos con la Coronación y no tenemos ni la más remota idea.
Nos pasamos la vida protestando que si la iglesia exige mucho para nuestros tiempos etc. , etc. Y resulta que nosotros motu propio solicitamos a esa Iglesia que nos exige un acercamiento por el cual pataleamos, una Coronación Canoníca, sin saber que eso es un escaloncito mas , de compromiso con la iglesia y por supuesto y lo más importante con la humanidad.
Y cuando hablo de humanidad parece que estoy hablando del tercer mundo solamente, no, estoy hablando de la gente que tenemos más cerca, y que sabemos a ciencia cierta que con solo a lo mejor escucharle, estábamos subiendo poco a poco ese escalón.
Dicho esto
Mis queridos hermanos el pregonero está aquí para anunciar la efemérides de la Coronación Canónica de María Santísima de la Amargura, sin lugar a duda, pero el pregonero también tiene la obligación , como Cristiano de recordar a donde nos conduce esa coronación . Porque esa corona no debe estar hecha solamente con las manos del orfebre y de un material noble. Hay una parte de esa corona que tenemos hacerla nosotros . Y esa parte precisamente es la que menos brillo tiene, aparentemente claro, pero a los ojos de Dios y por supuesto a los ojos de su santísima madre es la que realmente vale, la otra queda en algo simbólico. Y aue es necesaria también, pero para que nos sirva como recordatorio del compromiso adquirido. Es como el la frase: ” el habito no hace al fraile, pero le ayuda “. Pues igual le ayuda a recordarle quien es.
Esa es en verdad la Coronación Canoníca.
Se nos concede la Coronación, porque se entiende de antemano que nos vamos a comprometer. Y esa es la corona que realmente yo quiero y vengo a anunciar.
La Coronación de Amor del Pueblo de Granada a María Santísima de la Amargura. O mejor dicho seria el compromiso de amor hacia María Santísima e la Amargura.
Esta corona que yo propongo y que quiero anunciar hoy, consta de tres materiales muy pero que muy nobles y que sumados al oro del orfebre, dará como resultado la corona más hermosa que podría coronar nunca, a la Virgen de la Amargura.
El primero la FE,
Pero la Fe como María la vivió. Que mejor ejemplo a seguir. Y no hagamos interpretaciones, que nos encanta a los cristianos, esa comodidad de glosar a nuestro antojo lo que es sencillo, María era solamente una joven judía, que esperaba de corazón la redención de su pueblo ,pero de su corazón había un secreto que ni ella misma conocía, pues en los planes de Dios estaba destinada a convertirse en la Madre del Redentor.
Cuando llega el momento de la Anunciación, la llama “llena de gracia” y le revela los planes de Dios para con Ella, María responde “sí” y desde este momento la fe de María recibe una luz nueva, una luz que se concentra en el Hijo de Dios y que de ella ha tomado la carne y en la que se cumplen las promesas de toda la historia de la salvación.
La fe de María es el cumplimiento de la fe de Israel y, en este sentido, es el modelo de la fe de la Iglesia, que tiene como único centro a Cristo.
Encarnación del amor infinito de Dios.

¿Cómo vivió María esta fe? pues ni más ni menos que de la misma manera que se nos invita a vivirla nosotros :
Con sencillez, ella con la de cualquier mujer, luchando cada día en las tareas domésticas, bregando como cualquiera con su hijo, compartiendo con su esposo supongo que normalmente y discutiendo con el también como una persona normal. Sobre todo y seguro que como todos los matrimonios, a consecuencia del Hijo, en fin algo de lo más normal.
Los cristianos comprometidos debemos tener una vida normal, como hace poco pedía el Papa Francisco, quiere cristianos normales, pero no solo hablaba de los cristianos de a pie, hablaba de que quería sacerdotes normales, que salieran a bailar normalmente o tomarse una cañas como cualquier criatura, y de la misma forma que los cristianos habláramos de Dios con normalidad y naturalidad. Así me imagino yo que era María.
Que no me imagino yo a la Virgen, ya me quito un manto ya me pongo otro, o este velo de raso o este de tisú, etc.
¿Cómo se traduce esa fe en estos tiempos?
En que la madre de Amargura está más presente que nunca en nuestras vidas, y al igual Ella sufrió por su hijo, sigue sufriendo por nosotros, porque ella es la herencia que nos deja Jesús.
Es allí, en la cruz donde su maternidad se amplia y nos abraza a cada uno de nosotros , en ese momento de amor inconmensurable, que nos cuenta el evangelio de Juan, en el que Jesús viendo a su madre y junto a ella al discípulo amado, dice: “.. mujer he ahí a tu hijo..” y a él “..he ahí a tu Madre”.
Desde ese instante es Ella, la mediadora que nos guía hacia su Hijo. María vivió siempre inmersa en el misterio de Dios hecho hombre, como su primera y perfecta discípula, meditando todas las cosas en su corazón a la luz del Espíritu Santo, para comprender y poner en práctica toda la voluntad de Dios.
Por eso la madre de Amargura este más presente que nunca en nuestras vidas.
Sufriendo la Amargura de los necesitados, Amargura de los que no tienen nada que llevarse a la boca, Amargura de los desahuciados que no tiene techo donde cobijarse, Amargura de los que sufren por el rechazo social, por razones de raza, Amargura de los que sufren por su condición sexual hasta llegar a la muerte, Amargura de los que sufren el maltrato en sus casa, en sus trabajos en las calles , Amargura de los que sufren hasta el lecho de muerte por las religiones, Amargura de los indefensos niños que sufren en la séptima planta del Materno Infantil y que luchan desde pequeños contra el peor de nuestros enemigos, el cáncer , con la única esperanza de que Sonriendo se puede Ganar, así podríamos estar todo el día, pero la Fe es la que nos da la fuerza para seguir .

Tendríamos que preguntarnos , ¿Tenemos este material para nuestra corona? ¿seriamos capaces de imitar la fe de María nuestra Madre? O bien ¿consideramos que es una cosa lejana, muy distinta de nosotros? En los momentos de dificultad, de prueba, de oscuridad, ¿la consideramos como modelo de confianza en Dios, que quiere nuestro bien?

El Segundo de CARIDAD
¿Tenemos claro que es la Caridad?
La caridad no es solo dar una limosna, sacando del bolsillo aquello que me sobra. La caridad es la mayor prueba de amor que podemos hacer. ¿Dónde podemos encontrar un ejemplo de Amor para que nos ayude a imitarlo?
En María, porque Ella es modelo de caridad , María es para la Iglesia el ejemplo viviente de amor. Recodemos como se pone a disposición de prima Isabel. Cuando va a visitarla, la Virgen María no le llevó ninguna ayuda material, pero le ha llevado a Jesús, que ya vivía en su seno. Llevar a Jesús a esa casa quería decir llevar la alegría, llevar la felicidad plena.
La Virgen quiere traernos a nosotros, a todos, el gran regalo que es Jesús: y con Él nos trae su amor, la paz, y la alegría, del mismo modo la Iglesia cumple el mismo papel que María que es enviada a llevar a Cristo y su Evangelio a todos.
Llevar la caridad de Cristo, el amor de Cristo que es el que realmente transforma a los hombres y las mujeres y renueva el mundo.
¿Y nosotros?¿Cuál es el amor que llevamos a los demás
amor que sigue las simpatías y busca el intercambio? ¿Cómo son las relaciones en nuestras parroquias, en nuestros grupos? ¿nos tratamos como hermanos y hermanas? ¿O juzgamos, hablamos mal unos de otros, nos encargamos solo de nuestra “parcela”?
¿Tenemos ese material también para nuestra Corona?

El tercero FRATERNIDAD:
María, modelo de unión con Cristo. Nos muestra también otra la parte ejemplar y la más hermosa la de la convivencia, la de vida de hermandad con los discípulos de Jesús. Cristo el nexo de unión y es el mismo nexo que debe servirnos a nosotros, Saber ser hermanos, es cierto que es difícil y es un ejercicio complicado, pero debemos de anteponer a Dios antes de que nuestra voluntad y orgullo prevalezca.
Pues teniendo esos tres materiales la Corona de la Vigen seria maravillosa.

Tú Primero y yo Después
Pero antes de hacer esta corona, tendríamos que prepáranos para ser unos buenos orfebres, ya que para trabajar estos tres materiales nuestras manos deben estar limpias, y cuando me refiero a limpias no lo estoy haciendo a higiénicamente, limpias de todo egoísmo, desprovistas de todo aquello que nos hagas estar ensimismados en nosotros mismos y muy bien hidratadas con el bálsamo de la gratuidad.

Qué pena me da Amargura
Cuando nos ciega el yo soy,
no disfrutando del gozo
de la gratuidad del doy.
Que lo que una mano hiciera
no se enterara la otra,
decía Mateo seis tres
Y qué pena da Amargura
que en la vida a estas alturas
No sepamos entender
Que en la vida del cristiano
Dios primero y yo después

Y si hemos perdido el norte
y nuestro yo esta primero,
¿porque no lo hacemos bien?
y cargamos su madero
y por los demás morimos
como ya lo hiciera El

Si en la vida de un cofrade
la vida de Dios no cabe,
Dime tu de que nos vale
Tanto amor y tanta Fe

Que pedimos su corona
Por ser la Madre de Dios
No para exaltar mi yo
Egoísta y caprichoso
Que se da de generoso
Porque al fin lo consiguió
Que no entendemos aun
Que no conseguimos nada
Si no es voluntad de Dios
Porque de Él me viene dada
Toda gracia y todo don
Por eso El será el primero
Y por eso después yo

Y cuando el treinta de Mayo
Dios nos regale la gracia
De esta Su Coronación,
Más claro debe quedarse,
que nadie nos obligó
Que delante Dios primero
Y siempre detrás mi yo

Porque antes debe ir
Todo lo que sea de El
Y ahí entran mis hermanos
Y al que nunca conocí
y mi peor enemigo
Como aprendimos de Ti
Y dejarnos de promesas
De esas que “to” el mundo ve
Que aquí lo primero eres Tú
Y mi pobre yo después

y dejar ya de una vez
el querer ser importante
poniéndome por delante
porque aquí es donde me ven
Y abandonar el yo he sido
El yo he hecho , yo he traído
El yo compro , yo he pedido
el por mi se ha conseguido.
Que lo único que hacemos
es perdernos la experiencia
que regala la inocencia
de aquel que vive en la fe
¿ Y sabes bien que es la Fe?
La Fe que es Dios sea el primero
y mi egoísmo después.
No olvidemos el mensaje
que su Madre es nuestra Madre
porque así lo quiso El
y no tendría sentido
hablar de Coronación
si apartamos al olvido
el mensaje del Señor
Por eso al rezarle hoy
como El nos enseño
me nace así el Padre Nuestro
para abandonar mi yo

Padre Nuestro de mi Vida
tu lo primero has de ser
que hasta la tierra bajaste
para hacernos comprender
que en la vida tu primero
y mi Yo siempre después.
Al santificar Tu nombre
aceptamos comprender
el porqué Tu eres primero
y el porqué mi Yo después.
Mas cuando tu reino venga
porque espero y creo El
tu voluntad será antes
y mi yo será después.
Y el pan que te pido hoy
para mí no me lo des
que sea para mi hermano
porque a Ti, te veo en El,
y así tu estarás Tu primero
y mi yo estará después.

Perdona Señor mis faltas
y las que no perdoné
y no me dejes que caiga
otra vez al no entender
que mi vida de cristiano
no tiene razón de ser
si mi Dios no es lo primero
y mi Yo siempre después.

El Palio

La Virgen quiso tener
Un Palio color de cielo,
Nadie soñó con su forma
Ni nadie copió el modelo
ni el aire “juamanuelino”
ni el azul del terciopelo
La virgen quiso tener
Un palio color de cielo

Las manos que lo bordaran
Unas manos santas fueron
Comendadoras puntadas
De hilos que se tejieron
Entre oraciones y salves
Rosarios y padrenuestros
La Virgen quiso tener
Su palio color de cielo

La virgen para su palio
No permitió otro diseño,
El de su pintor amado
Al cuida con desvelo
A quien concedió la gracia
De pintar desde pequeño
Que las manos de Juan Díaz
En un éxtasis de sueño
Diseñaran pa su Virgen
Su palio color de cielo

La Virgen quiso tener
un Palio color de Cielo
Para la Gloria del palio
el pintor no dudaría
que en plata la Pura y Limpia
María Madre Dios
en el centro quedaría
!María Madre de dios!
rodeá de doce estrellas
con media luna a sus pies.
Y una venera también
haciendo del santo halago
en un estrellado vergel
que nos recuerda también
a la tumba de Santiago

La virgen quiso tener
su palio color de cielo
y en ese cielo estrellado
y bordado en terciopelo
planto el artista un jardín
con flores del monasterio.
Porque así lo pidió Ella
plantó rosas y azucenas
tulipanes, margaritas
y unos lirios de Judea
que con claveles de España
estuvieran cerca de Ella
recordándole a Morénte
en su cante por saetas
todas regalándonos
su perfume y su fragancia
como el regalo de Dios
en los cuernos de abundancia.

La virgen quiso tener
su palio color de cielo
y en el palio su jardín
y en su jardín el gracejo
de cincuentas rosas de oro
que recuerdan que el Rosario
es devoción del Realejo

Y en ese jardín de ensueño
no falten cardos y olivo
que recuerden el momento
en el que el Hijo del Hombre
por un beso fue cautivo.

La Virgen quiso que el palio
fuera del color del cielo
y que en sedas se bordaran
lazos de celeste azul
en honor al monasterio,
y a las manos que bordaran
el cielo azul de la Virgen
que Ella tanto había soñado.

La virgen casi tenia
su palio color de cielo
a falta de cuatro escoltas
que lo guardaran con celo
allí quedaron entonces
bordados para el recuerdo
aquellos que el cristianismo
en la historia defendieron
La Orden de Calatrava,
de Alcántara y de Montesa,
y la que el germen sembrara
sirviendo a Dios como pago
en Madres Comendadoras
de la Orden de Santiago.

La virgen quiso tener
su palio color de cielo,
sacramental bambalina
con uvas, espiga y trigo
del hombre trabajo y celo
con la fuerza del Laurel
y la Paz que trae el Olivo
Una Iglesia universal
que representa una Nave
y la iglesia de Granada
que de tanto amor no cabe
en un corazón de Angustias
roto por siete puñales

la Virgen quiso que fuera
asi su palio de cielo
con Palmeras de Victoria
y Hiedras de vida eterna
que nos invita a una gloria
que es de vida sempiterna.
qué suerte tuvo la Virgen
con su palio Azul de cielo
pues van meciendo un rosario
de eucarísticos misterios
y a Granada perfumando
con aromas de Realejo.

Ramilletes de oraciones
bordadas en seda y oro
en guirnaldas de virtudes
como máximos tesoros.
Pasionarias del Dolor,
la gratitud en el jazmín
Lirios del Amor a Dios,
y Azahar del convivir.
Violetas y Margaritas
en caridad y sencillez,
la belleza de las Rosas
y la entrega del Clavel.

La Azucena siempre virgen
testimonio de la Fe
Y el tulipán vida santa
y la Nobleza del ser
y no podia faltar
bordado en el techo azul
el recuerdo de un cantar
Qué suerte tiene la Virgen
con su palio azul de cielo
ahora se hace mas verdad
lo que dijo Padre Hiniesta
con todo lujo y detalle,
que una paso de Palio era
un jardín en primavera
ardiendo por nuestra calles.
Pero hoy yo digo mas
que el jardín de mi Amargura
es un jardín especial,
pues en el hay una flor
que nadie podrá igualar.

La flor más hermosa y bella,
la que nunca se marchita
porque no hay flor más bonita
delicada como Ella.
La flor mejor perfumada
pues se perfuma en su ambiente
cuando la aclama la gente
por las calles de Granada
Y por ser mas flor, la Flor
cuando su palio pasea
no le hace falta presea
para seguir dando amor.

Por eso lo grito hoy
y bien repleto de orgullo
que no hay palio como el Tuyo
ni jardín que se le iguale.
Que cuando el treinta de mayo
Mi reina salga a la calle
habrá un antes y un después
de aquello de un palio es.

Y con todos mis respetos
perdóneme D. Enrique
que un paso de palio es
mi reina bajo el azul
del Realejo el Lunes Santo
revestida de hermosura
cubriéndonos con su manto
la VIRGEN DE LA AMARGURA
Mi Sueño
A la puerta de Santa Ana
me acerque para escribir,
por ver si aquella mañana
al ser hora más temprana
alguien me hablaba de ti.
Plaza Nueva no me hablaba
ni de la audiencia el Reloj
que anciano solo marcaba
la libertad que quedaba
a un reo con su dolor.
Ante su frio silencio
al Darro le pregunte,
qué, que podría decirte
para poderte loar
y él me trasmitió un cantar
que es el que vengo a decirte:

Dile que de sobra sé
el amor que le profesa
el albaicín cuando reza
a la que es madre de amor.
Y que en su ardiente clamor
cada flor es un poema
que le aliviara la pena
que le rompe el corazón
Dile pues que este contenta
Dile que no estará sola
que cuando cruce la Puerta,
con su Presea de Oro,
Su Amargura Coronada
será la Madre de todos
y la Reina de Granada
siendo para nuestro albaicín
la más hermosa Señora
que revestida de Aurora
en Mayo se Acerque a ti
Trayéndote entre sus manos
los versos que su hermanos
dejaron en la oración
en una frase de amor
escogida del salterio
con sabor al monasterio
Madre de la Concepción

Reyes que también irá
paseando su dulzura
y sus Lagrimas serán
ofrenda para tu altar
recuerdo de su Amargura;
y una salve, la más bella
de una niña que es Estrella
y dejará San Cristóbal
para rendirse ante Ti,
que no quiere dejar sola
por el Darro con su flores
a una madre de Dolores
que también muere por TI.

En mis aguas traeré,
los reflejos de una alhambra,
que llora en su atardecer
la pena sabor a Zambra
de la Reina más calé
que por Chapíz va bajando
y buscando en mis orillas
los cantares de alabanza
que a coro le van rezando
en Salves de Maravillas
y oraciones de Esperanza.

Conociendo tus secretos
me abandone a la mañana
y dejándome llevar
por la brisa de tus aguas,
le pregunte a la ciudad
¿quien más el treinta de Mayo
rezara con su campanas?.
No tarde mucho en saber
la respuesta que esperaba
pues al paso me salió
la Merced Carmelitana,
diciéndome que las Penas
en su Iglesia San Matías
repicara a la oración.
Y la Paz y el Dulce Nombre,
la Luz y la Encarnación,
ofrecerán sus cantares
en bronce por la mañana
rezando con sus campanas
Salves de Coronación
La Caridad y la Salud
y la Alegría y el Triunfo
juntas con Consolación,
se unirán en ese canto,
tornando en su toque el llanto,
por un repique de Gloria,
que será en granada historia
por haberte amado tanto.
Así las tres Soledades,
Amor y Mayor Dolor
todas repicando a Gloria
en una misma oración.
En mi sueño repicaban
a Gloria también campanas
del Realejo como hermanas
sus tres reinas coronadas
La Alhambra y Misericordia,
y el del Rosario de Plata.
Todas gozando la Luz ,
todas gozando la gracia.
de poder acompañarte
con su toque esa mañana.

Mi reina que ya te vi
en mi sueño esa mañana,
tan bonita , tan sencilla,
tu tan niña y tan señora
Divina Comendadora
Y Coronada de Amor

Mi reina que ya soñé
como será tu salida
como una reina vestida
y tan Divina a la vez

Y pasearas granada,
que en mi sueño yo lo vi
con otro color de cara,
como si el dolor en Ti
ese día se ausentara.
Que ese día allá en mi sueño
Granada con tanto amor
cambio la expresión de un ceño
de Amargura y de dolor.

Yo te esperare Señora
como de niño ya hiciera,
vestido de primavera
para decirte un te quiero
pero ahora ya sin miedo
con saeta en mi balcón.
Siendo esa mi oración
de honor y gloria a una madre
que paseara esa tarde
su Coronación de amor.

Que orgullo de madre mía
Amargura de mi amor
toda Granada a porfía
celebrando la alegría
de ver tu Coronación
Granada no estará sola
que Huelva, Sevilla y Cádiz,
con ella estarán también
y Córdoba y Almería
y Málaga con Jaén
para traerte el amor
y con ellas la Pasión
que vive mi Andalucía
a despertarse señores
que mi sueño, ¿que mi sueño?
que mi sueño ya no es sueño
que se ha hecho realidad
ver el esfuerzo y empeño
del amor de una Hermandad
que la plaza del realejo
no se calma ni sosiega
e impaciente está por verte,
mejor llegar que si llegas
y te vas entre la gente.
Por la calle de Santiago
ya no cabe un alfiler
esperándote en la esquina
la gente se arremolina
la bulla te espera fiel.
Sigue avanzando su paso
y el palio que es un Joyel,
ardiendo de amor entero
al realejo postinero
lo vuelve un ascua de Fe.

Una Atalaya de forja
esperándote a que llegues,
repleta de cantaores,
y en saetas ofrecerte
un ramillete de flores
Se abre de pronto el balcón
es un balcón en el cielo
adornado con estrellas
en azul de terciopelo
La gente mira “pa” arriba
quieren escuchar de nuevo
el verso que dulce se siente
cantándole a su Amargura
la voz de Enrique Morente.
Que belleza y que locura
el volver mi Niña a verte
acompañarte y quererte
y volviendo a tu clausura.
Ya el eco de la clausura
será el consuelo a tu llanto,
¿el nuestro?,
el nuestro seguir soñando
volverte a ver Amargura
la tarde de un lunes santo.
Como recuerdo Tu aroma
y muy lleno el corazón,
tu luciendo ya Corona
nosotros llenos de amor.

No nos olvidemos pues
que en mi Realejo bendito
a querido Dios dejar
otra divina Señora
como Reina Celestial.

La que fue Comendadora
de Dios en la Clausura,
Granada la coronó
como prueba de su amor
Como Reina de Amargura.

DESPEDIDA.-
Y ya para terminar, no quisiera dejar pasar esta oportunidad que se me ofrece, para poder dedicar mis últimas palabras a alguien muy importante en mi vida.
Habrá quien se pregunte después, ¿ porque ha esperado para decirlo hoy? ¿ Porque en el Pregón de Coronación de la Virgen? ¿ No ha tenido otro momento?.
Y podéis llevar razón , pero cuando terminaba de escribir este texto y de hablar a la Virgen, una vez más me dije: a Ella no la puedo engañar, la Virgen me quiere y yo a Ella, y no estaría bien que yo no fuera valiente. Como nos decía Juan Pablo II, ” Ser valientes, no tengáis miedo”
Si no todos ,casi todos me conocéis, y sabéis de mi y de mis predilecciones , pero no me podía ir esta mañana de aquí, sin dedicar, un fragmento musical de una sevillana a la persona más importante de mi vida, a ese hombre que vela continuamente por mí, que me cuida, me comprende, me ama profundamente , me perdona mi errores, y que me da las fuerzas para seguir adelante cada día y me acompaña siempre.
El está con nosotros aquí y sin Él, nada de esto ni de mi vida tendría sentido.
El es:

ESE QUE VA MIRANDO
SIEMPRE AL CIELO
Y A TRAVES DE SU MADRE
MIRA AL SUELO

ESE ES EL HIJO DE DIOS
EL QUE MURIO EN UN A CRUZ
DESPUES DE TANTA TORTURA
Y ESE SE LLAMA JESUS
Y ES HIJO DE MI AMARGURA

He Dicho
Granada, 19 de Abril de 2015

http://

Video: Cortesía de Curro Carrasco y Juan Manuel Cañizares

GRAN CONCIERTO DE MARCHAS PARA LA CORONACIÓN

Muy Ilustre y Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios y Cofradía de Penitencia de la Oración de nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura, con sede canónica en el Real Monasterio de la Madre de Dios de Comendadoras de Santiago de Granada, que el

DOMINGO DÍA 26 DE ABRIL A LAS 12,00h. En el Auditorio Municipal Manuel de Falla tendrá lugar el GRAN CONCIERTO DE MARCHAS DEDICADAS A LA CORONACION.

Participará la Banda Municipal de Granada bajo la batuta de Angel Lopez Carreño, subdirector de la misma, que estrenará además de la que ya se presentó el día 19 de Abril en el Pregón, seis marchas de paso Palio. Entre los autores que han colaborado en las composiciones está el prestigioso autor Martín Salas, tanto tiempo Director de la Banda de Huevar; Carlos Jose Carvajal Lozano, de la Banda de la Soledad de Cantillana; Ernesto Naranjo Hernández, de la Filarmónica de Pilas; Adolfo Gálvez Gonzalez, de la Banda de la Amargura de Málaga (Zamarrilla). Asimismo otros reconocidos músicos que son directores, componentes o colaboradores, de diversas formaciones y entidades, como la Banda de Otura, o Conservatorios de Música. En definitiva una ofrenda musical de primer nivel para la Virgen de la Amargura. Los compositores de las diversas marchas estarán en el acto del Gran Concierto.

La Banda Municipal de Música de Granada estrenará, además de “Reina del Realejo” de Victor Ferrer. Marcha basada en el Himno de Coronación de Luis Rivero.

“Divina Comendadora Coronada”. Autor: Martin Salas Martínez

“Coronación de la Amargura” .Autor: Ernesto Naranjo Hernández

“Reina Amargura”. Autor: Roberto Pineda Tenor

“Y por Granada Coronada”. Autor: Carlos José Carvajal Lozano

“Y de la Flor, una corona”. Autor: Erik Luque Vega

“Amargura, Madre de Dios”. Autor: Adolfo Gálvez Gonzalez.

Dos de estos estrenos se acompañan con el Coro Virgen de la Amargura y Grupo Aires de Fígares.

También dos formaciones de Granada han querido sumarse a este evento la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella que estrenará “Amarga Oración “, de Cristóbal López Gándara y la Banda de CCTT Nuestro Padre Jesús del Gran Poder que estrenará “Madre Comendadora” de José Manuel López Correa.

El Concierto ha levantado una gran expectación, por la gran calidad de los diversos compositores cuyas partituras se van a interpretar, asimismo el Subdirector de la Banda Municipal ha recibido con gran ilusión y entusiasmo la organización musical de este gran acontecimiento, que será presentado por D. Jorge Martinez Director del Programa de TG7 GRANADA COFRADE.

Las entradas están a la venta al precio de 1€, en el Bar León, Bar Los Altramuces, Tienda Cofrade Pasio Granatensis (c/ San Matías). Administraciones de Fincas Cañavate, Cocinas Borely (Rotonda Palacio Deportes). Casa Hermandad Oracion en el Huerto (de 19,30h a 21,30h) y una hora antes en la Taquilla del Auditorio Manuel de Falla.

CORONACION CANONICA-CARTEL CONCIERTO MARCHAS PARA LA CORONACION

VISITA INSTITUCIONAL AL EXCMO AYUNTAMIENTO

En la mañana de hoy día 20 de Abril ha sido recibida por el Excmo. Sr. D. Jose Torres Hurtado, Alcalde de la Ciudad de Granada una delegación de la Junta de Gobierno de la Cofradía, encabezada por el Sr. D. Manuel Cañavate Carmona, CORONACION CANONICA- VISITA INSTITUCIONAL EXCMO AYUN. GRU-1Hermano Mayor y por D. Jose Cecilio Cabello, Comisario de la Coronación Canónica. El Sr. Alcalde estaba acompañado por D. Juan García Montero Teniente de Alcalde y Concejal de Cultura. Se le ha informado de los actos realizados en estos tres años preparatorios, la repercusión que ha tenido en la ciudad y la promoción de la misma en otros foros cofrades de Andalucía y del resto de España, asimismo se han repasado los eventos que aun quedan por organizar hasta el próximo día 30 de mayo, en el que será coronada canónicamente la sagrada imagen de María Santísima de la Amargura.

 

Muy especialmente el acto del próximo día 29 de Mayo en el que se le impondrá en la Plaza del Carmen, a la imagen de la Dolorosa Comendadora, la Medalla de Oro de la Ciudad, por el Excmo. Sr. Alcalde en presencia del Cabildo Municipal y de todo el Pueblo de Granada, dentro del acto de traslado de la imagen a la Santa CORONACION CANONICA- VISITA INSTITUCIONAL EXCMO AYUNT MES-1Iglesia Catedral, la Misa de Coronación que será acompañada por el Coro y la Orquesta Ciudad de Granada, y será atendida por la TV Municipal TG7, y como colofón la Triunfal procesión de Alabanza en la tarde noche del día 30 de Mayo, en el que la imagen recibirá el cariño y la devoción de sus hijos y el homenaje de sus muchos devotos, monjas de clausura y cofradías que nos acompañarán en esta solemne procesión.

 

En todo momento se ha resaltado la total colaboración de todas las entidades e instituciones granadinas para con la Cofradía, pero muy especialmente la estrecha colaboración municipal, que está haciendo posible la realización de multitud de actos en recintos municipales y urbanos. La Cofradía ha ofrecido al Sr. Alcalde, una reproducción del cartel oficial de la Coronación, y una Medalla Conmemorativa de este evento, que por deseo expreso del Sr. Alcalde quedará en un sitio de honor, dentro del salón Institucional llamado de Mariana Pineda, en la Alcaldía de la ciudad, hasta que pasen las fechas de la Coronación Canónica.

 

Pregón de la Coronación Canónica de la Virgen de la Amargura

El domingo próximo se celebra el pregón de la Coronación Canónica de la descarga (1)Virgen de la Amargura en el Teatro Municipal “Isabel la Católica”. Será a las once de la mañana y correrá a cargo del cofrade granadino y realejeño Antonio González López. En el transcurso del acto se estrenará la Marcha Oficial de Coronación “Reina del Realejo”, versión de Victor Ferrer , e inspirada en el Himno compuesto para tal fin por Luis M. Rivero,  a cargo de la Banda Municipal de Música de Granada y con la colaboración del Coro Virgen de la Amargura y grupo “Aires de Fígares”.

Presentado el Cartel Oficial de la Coronación Canónica.

Os informamos desde la Muy Ilustre y Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios y Cofradía de Penitencia de la Oración de nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura, con sede canónica en el Real Monasterio de la Madre de Dios de Comendadoras de Santiago de Granada, que el sábado 11 de Abril a las 20,30h se presentó en laCCVTy8MWAAA5G2EIglesia de las Comendadoras de Santiago el cartel Oficial de la Coronación Canónica, obra original del prestigioso y reconocido artista plástico Juan Diaz Losada. La presentación sencilla, comprometida y llena de autenticidad y de amor a la Divina Comendadora fue llevada a cabo por n.h. D. Armando Javier Ortiz.

El cartel, como se puede ver en el archivo adjunto, es todo un poema lírico, un sueño cofrade y contemplativo que se desarrolla en el Huerto de Getsemaní en donde los tres apóstoles Santiago, Pedro y Juan se despiertan avisados por el Angel Confortador, ante una maravillosa visión celestial que protagoniza la Divina Comendadora, llena de majestad, con cetro en la mano y con un sencillo velo orlado de una corona de flores, tal como ha estado durante el último año y tal como se presentó a Granada en su nuevo paso de palio el pasado Lunes Santo y tal como bajará a la Santa Iglesia Catedral el próximo 29 de Mayo, asimismo la imagen está preparada en su vestimenta con la saya de coronación y presta a recibir la sagrada presea que mas arriba entre nubes, su Hijo, el Señor de la Oración en el Huerto presenta al Padre Eterno, que bendice el acto en presencia del Espíritu Santo. El rompimiento celestial se acompaña de un numeroso grupo de ángeles que portan los escudos de las ordenes contemplativas y de la Orden de Santiago, padrinos de la Coronación. En definitiva toda la maestría de un pintor puesta al servicio de la Coronación, una pintura llena de símbolos que explican, como no podía ser de otra manera una ocasión histórica, que están viviendo los hermanos del Huerto y las Monjas Comendadoras con excepcional gozo.

El brillante y participativo acto se realizó en presencia de la Comunidad de Comendadoras que lo finalizaron entonando con todos los presentes el Himno de la Coronación, el Excmo. Sr. Alcalde de Granada, y los Sres, Concejales Rocío Martín, Francisco Ledesma, Francisco Granados, Don Jesus Muros, Presidente de la Federación de Cofradías, diversos cargos federativos, Doña Piedad Cardenete Presidenta de la Asociación de Vecinos del Realejo, un nutrido grupo de Hermanos Mayores de hermandades Penitenciales y de Gloria, la presencia de la Asociación de Mujeres Cofrades, etc…el templo absolutamente abarrotado de hermanos cofrades que no se quisieron perder este momento, que inicia la recta final de una Coronación Canónica que durante tres años consecutivos ha realizado una enorme diversidad de actos formativos, culturales, caritativos y de culto. Involucrando a los hermanos de la Cofradía y a cuantos cofrades se han querido unir a los mismos.

Al finalizar el acto de la presentación del cartel, se le impuso la medalla conmemorativa de la Coronación al Sr. Alcalde de la ciudad, por el decidido apoyo del Ayuntamiento a la Coronación, manifestada entre otras muchas acciones, en la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad. A d. Armando J. Ortiz presentador del Cartel oficial y a su autor D. Juan Diaz Losada, asimismo se reconoció muy especialmente a la persona de Jesús Muros, que a titulo personal y formando parte de la Comisión Consultiva, ha sido un puntal para todo el proceso de la Coronación Canónica, queriendo agradecer la cofradía en este acto su disposición, ánimo y consejos durante este periodo de tres años preparatorios.

Con este acto se inicia un periodo de cincuenta días que nos llevará en un calendario lleno de grandes actos, el próximo el día 19 de Abril a las 11h en el Teatro Isabel la Católica, Pregón Oficial a cargo de D. Antonio Gonzalez. Con la participación de la Banda Municipal de Música de Granada, que estrenará la versión de Marcha de Semana Santa realizada por Victor Ferrer, del Himno Oficial de la Coronación.

El siguiente Domingo día 16, de Abril, a las 12h y en el Auditorio Manuel de Falla, Gran Concierto de la Coronación con el estreno de dos marchas una para banda de CC y TT y otra de Agrupación Musical y de seis marchas para Palio, compuestas por prestigiosos músicos expertos en composiciones cofrades. Estos estrenos serán llevados a cabo por la banda Municipal de Música de Granada, bajo la dirección de Miguel Sánchez Ruzafa.

Durante el Mes de Mayo se intensificará un programa lleno de actos religiosos, sociales y culturales, que nos llevará hasta el día 30 de Mayo de 2015, en el que la Iglesia Católica reconocerá con la imposición de la corona canónica a la antigua, sagrada y venerada imagen de María Santísima de la Amargura, el amor y la devoción secular de sus hijos y de la veneración de las monjas de clausura.

Que sean días llenos de gloria y de veneración filial a nuestra Madre.

Misericordiae Vultu, Bula del Jubileo de la Misericordia

 Bula de convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

Francisco,  obispo de Roma, siervo de los siervos de Dios.

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A cuantos lean esta carta. Gracia, misericordia y paz.

1. Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, « rico de misericordia » (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como « Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad » (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la « plenitud del tiempo » (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona[1] revela la misericordia de Dios.

2. Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados no obstante el límite de nuestro pecado.

3. Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes.

El Año Santo se abrirá el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción. Esta fiesta litúrgica indica el modo de obrar de Dios desde los albores de nuestra historia. Después del pecado de Adán y Eva, Dios no quiso dejar la humanidad en soledad y a merced del mal. Por esto pensó y quiso a María santa e inmaculada en el amor (cfr Ef 1,4), para que fuese la Madre del Redentor del hombre. Ante la gravedad del pecado, Dios responde con la plenitud del perdón. La misericordia siempre será más grande que cualquier pecado y nadie podrá poner un límite al amor de Dios que perdona. En la fiesta de la Inmaculada Concepción tendré la alegría de abrir la Puerta Santa. En esta ocasión será una Puerta de la Misericordia, a través de la cual cualquiera que entrará podrá experimentar el amor de Dios que consuela, que perdona y ofrece esperanza.

El domingo siguiente, III de Adviento, se abrirá la Puerta Santa en la Catedral de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán. Sucesivamente se abrirá la Puerta Santa en las otras Basílicas Papales. Para el mismo domingo establezco que en cada Iglesia particular, en la Catedral que es la Iglesia Madre para todos los fieles, o en la Concatedral o en una iglesia de significado especial se abra por todo el Año Santo una idéntica Puerta de la Misericordia. A juicio del Ordinario, ella podrá ser abierta también en los Santuarios, meta de tantos peregrinos que en estos lugares santos con frecuencia son tocados en el corazón por la gracia y encuentran el camino de la conversión. Cada Iglesia particular, entonces, estará directamente comprometida a vivir este Año Santo como un momento extraordinario de gracia y de renovación espiritual. El Jubileo, por tanto, será celebrado en Roma así como en las Iglesias particulares como signo visible de la comunión de toda la Iglesia.

4. He escogido la fecha del 8 de diciembre por su gran significado en la historia reciente de la Iglesia. En efecto, abriré la Puerta Santa en el quincuagésimo aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II. La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento. Para ella iniciaba un nuevo periodo de su historia. Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo. Una nueva etapa en la evangelización de siempre. Un nuevo compromiso para todos los cristianos de testimoniar con mayor entusiasmo y convicción la propia fe. La Iglesia sentía la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre.

Vuelven a la mente las palabras cargadas de significado que san Juan XXIII pronunció en la apertura del Concilio para indicar el camino a seguir: « En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad … La Iglesia Católica, al elevar por medio de este Concilio Ecuménico la antorcha de la verdad católica, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella »[2]. En el mismo horizonte se colocaba también el beato Pablo VI quien, en la Conclusión del Concilio, se expresaba de esta manera: « Queremos más bien notar cómo la religión de nuestro Concilio ha sido principalmente la caridad… La antigua historia del samaritano ha sido la pauta de la espiritualidad del Concilio … Una corriente de afecto y admiración se ha volcado del Concilio hacia el mundo moderno. Ha reprobado los errores, sí, porque lo exige, no menos la caridad que la verdad, pero, para las personas, sólo invitación, respeto y amor. El Concilio ha enviado al mundo contemporáneo en lugar de deprimentes diagnósticos, remedios alentadores, en vez de funestos presagios, mensajes de esperanza: sus valores no sólo han sido respetados sino honrados, sostenidos sus incesantes esfuerzos, sus aspiraciones, purificadas y bendecidas… Otra cosa debemos destacar aún: toda esta riqueza doctrinal se vuelca en una única dirección: servir al hombre. Al hombre en todas sus condiciones, en todas sus debilidades, en todas sus necesidades »[3].

Con estos sentimientos de agradecimiento por cuanto la Iglesia ha recibido y de responsabilidad por la tarea que nos espera, atravesaremos la Puerta Santa, en la plena confianza de sabernos acompañados por la fuerza del Señor Resucitado que continua sosteniendo nuestra peregrinación. El Espíritu Santo que conduce los pasos de los creyentes para que cooperen en la obra de salvación realizada por Cristo, sea guía y apoyo del Pueblo de Dios para ayudarlo a contemplar el rostro de la misericordia[4].

5. El Año jubilar se concluirá en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016. En ese día, cerrando la Puerta Santa, tendremos ante todo sentimientos de gratitud y de reconocimiento hacia la Santísima Trinidad por habernos concedido un tiempo extraordinario de gracia. Encomendaremos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos a la Señoría de Cristo, esperando que difunda su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia, todavía por construir con el compromiso de todos en el próximo futuro. ¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios! A todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros.

6. « Es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia »[5]. Las palabras de santo Tomás de Aquino muestran cuánto la misericordia divina no sea en absoluto un signo de debilidad, sino más bien la cualidad de la omnipotencia de Dios. Es por esto que la liturgia, en una de las colectas más antiguas, invita a orar diciendo: « Oh Dios que revelas tu omnipotencia sobre todo en la misericordia y el perdón »[6] Dios será siempre para la humanidad como Aquel que está presente, cercano, providente, santo y misericordioso.

“Paciente y misericordioso” es el binomio que a menudo aparece en el Antiguo Testamento para describir la naturaleza de Dios. Su ser misericordioso se constata concretamente en tantas acciones de la historia de la salvación donde su bondad prevalece por encima del castigo y la destrucción. Los Salmos, en modo particular, destacan esta grandeza del proceder divino: « Él perdona todas tus culpas, y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de gracia y de misericordia » (103,3-4). De una manera aún más explícita, otro Salmo testimonia los signos concretos de su misericordia: « Él Señor libera a los cautivos, abre los ojos de los ciegos y levanta al caído; el Señor protege a los extranjeros y sustenta al huérfano y a la viuda; el Señor ama a los justos y entorpece el camino de los malvados » (146,7-9). Por último, he aquí otras expresiones del salmista: « El Señor sana los corazones afligidos y les venda sus heridas [...] El Señor sostiene a los humildes y humilla a los malvados hasta el polvo » (147,3.6). Así pues, la misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. Vale decir que se trata realmente de un amor “visceral”. Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón.

7. “Eterna es su misericordia”: es el estribillo que acompaña cada verso del Salmo 136 mientras se narra la historia de la revelación de Dios. En razón de la misericordia, todas las vicisitudes del Antiguo Testamento están cargadas de un profundo valor salvífico. La misericordia hace de la historia de Dios con su pueblo una historia de salvación. Repetir continuamente “Eterna es su misericordia”, como lo hace el Salmo, parece un intento por romper el círculo del espacio y del tiempo para introducirlo todo en el misterio eterno del amor. Es como si se quisiera decir que no solo en la historia, sino por toda la eternidad el hombre estará siempre bajo la mirada misericordiosa del Padre. No es casual que el pueblo de Israel haya querido integrar este Salmo, el grande hallel como es conocido, en las fiestas litúrgicas más importantes.

Antes de la Pasión Jesús oró con este Salmo de la misericordia. Lo atestigua el evangelista Mateo cuando dice que « después de haber cantado el himno » (26,30), Jesús con sus discípulos salieron hacia el Monte de los Olivos. Mientras instituía la Eucaristía, como memorial perenne de su él y de su Pascua, puso simbólicamente este acto supremo de la Revelación a la luz de la misericordia. En este mismo horizonte de la misericordia, Jesús vivió su pasión y muerte, consciente del gran misterio del amor de Dios que se habría de cumplir en la cruz. Saber que Jesús mismo hizo oración con este Salmo, lo hace para nosotros los cristianos aún más importante y nos compromete a incorporar este estribillo en nuestra oración de alabanza cotidiana: “Eterna es su misericordia”.

8. Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso podemos percibir el amor de la Santísima Trinidad. La misión que Jesús ha recibido del Padre ha sido la de revelar el misterio del amor divino en plenitud. « Dios es amor » (1 Jn 4,8.16), afirma por la primera y única vez en toda la Sagrada Escritura el evangelista Juan. Este amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús. Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona y ofrece gratuitamente. Sus relaciones con las personas que se le acercan dejan ver algo único e irrepetible. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia. En él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión.

Jesús, delante a la multitud de personas que lo seguían, viendo que estaban cansadas y extenuadas, pérdidas y sin guía, sintió desde la profundo del corazón una intensa compasión por ellas (cfr Mt 9,36). A causa de este amor compasivo curó los enfermos que le presentaban (cfr Mt 14,14) y con pocos panes y peces calmó el hambre de grandes muchedumbres (cfr Mt 15,37). Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la cual leía el corazón de los interlocutores y respondía a sus necesidades más reales. Cuando encontró la viuda de Naim, que llevaba su único hijo al sepulcro, sintió gran compasión por el inmenso dolor de la madre en lágrimas, y le devolvió a su hijo resucitándolo de la muerte (cfr Lc 7,15). Después de haber liberado el endemoniado de Gerasa, le confía esta misión: « Anuncia todo lo que el Señor te ha hecho y la misericordia que ha obrado contigo » (Mc 5,19). También la vocación de Mateo se coloca en el horizonte de la misericordia. Pasando delante del banco de los impuestos, los ojos de Jesús se posan sobre los de Mateo. Era una mirada cargada de misericordia que perdonaba los pecados de aquel hombre y, venciendo la resistencia de los otros discípulos, lo escoge a él, el pecador y publicano, para que sea uno de los Doce. San Beda el Venerable, comentando esta escena del Evangelio, escribió que Jesús miró a Mateo con amor misericordioso y lo eligió: miserando atque eligendo [7]. Siempre me ha cautivado esta expresión, tanto que quise hacerla mi propio lema.

9. En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia. Conocemos estas parábolas; tres en particular: la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos (cfr Lc 15,1-32). En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón.

De otra parábola, además, podemos extraer una enseñanza para nuestro estilo de vida cristiano. Provocado por la pregunta de Pedro acerca de cuántas veces fuese necesario perdonar, Jesús responde: « No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete » (Mt 18,22) y pronunció la parábola del “siervo despiadado”. Este, llamado por el patrón a restituir una grande suma, lo suplica de rodillas y el patrón le condona la deuda. Pero inmediatamente encuentra otro siervo como él que le debía unos pocos centésimos, el cual le suplica de rodillas que tenga piedad, pero él se niega y lo hace encarcelar. Entonces el patrón, advertido del hecho, se irrita mucho y volviendo a llamar aquel siervo le dice: « ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti? » (Mt 18,33). Y Jesús concluye: « Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos » (Mt 18,35).

La parábola ofrece una profunda enseñanza a cada uno de nosotros. Jesús afirma que la misericordia no es solo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus hijos. Así entonces, estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer lugar se nos ha aplicado misericordia. El perdón de las ofensas deviene la expresión más evidente del amor misericordioso y para nosotros cristianos es un imperativo del que no podemos prescindir. ¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices. Acojamos entonces la exhortación del Apóstol: « No permitan que la noche los sorprenda enojados » (Ef 4,26). Y sobre todo escuchemos la palabra de Jesús que ha señalado la misericordia como ideal de vida y como criterio de credibilidad de nuestra fe. « Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia » (Mt 5,7) es la bienaventuranza en la que hay que inspirarse durante este Año Santo.

Como se puede notar, la misericordia en la Sagrada Escritura es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros. Él no se limita a afirmar su amor, sino que lo hace visible y tangible. El amor, después de todo, nunca podrá ser un palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano. La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos. Como ama el Padre, así aman los hijos. Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros.

10. La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia. La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo. La Iglesia « vive un deseo inagotable de brindar misericordia »[8]. Tal vez por mucho tiempo nos hemos olvidado de indicar y de andar por la vía de la misericordia. Por una parte, la tentación de pretender siempre y solamente justicia ha hecho olvidar que ella es el primer paso, necesario e indispensable; la Iglesia no obstante necesita ir más lejos para alcanzar una meta más alta y más significativa. Por otra parte, es triste constatar cómo la experiencia del perdón en nuestra cultura se desvanece cada vez más. Incluso la palabra misma en algunos momentos parece evaporarse. Sin el testimonio del perdón, sin embargo, queda solo una vida infecunda y estéril, como si se viviese en un desierto desolado. Ha llegado de nuevo para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón. Es el tiempo de retornar a lo esencial para hacernos cargo de las debilidades y dificultades de nuestros hermanos. El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza.

11. No podemos olvidar la gran enseñanza que san Juan Pablo II ofreció en su segunda encíclica Dives in misericordia, que en su momento llegó sin ser esperada y tomó a muchos por sorpresa en razón del tema que afrontaba. Dos pasajes en particular quiero recordar. Ante todo, el santo Papa hacía notar el olvido del tema de la misericordia en la cultura presente: « La mentalidad contemporánea, quizás en mayor medida que la del hombre del pasado, parece oponerse al Dios de la misericordia y tiende además a orillar de la vida y arrancar del corazón humano la idea misma de la misericordia. La palabra y el concepto de misericordia parecen producir una cierta desazón en el hombre, quien, gracias a los adelantos tan enormes de la ciencia y de la técnica, como nunca fueron conocidos antes en la historia, se ha hecho dueño y ha dominado la tierra mucho más que en el pasado (cfr Gn 1,28). Tal dominio sobre la tierra, entendido tal vez unilateral y superficialmente, parece no dejar espacio a la misericordia … Debido a esto, en la situación actual de la Iglesia y del mundo, muchos hombres y muchos ambientes guiados por un vivo sentido de fe se dirigen, yo diría casi espontáneamente, a la misericordia de Dios »[9].

Además, san Juan Pablo II motivaba con estas palabras la urgencia de anunciar y testimoniar la misericordia en el mundo contemporáneo: « Ella está dictada por el amor al hombre, a todo lo que es humano y que, según la intuición de gran parte de los contemporáneos, está amenazado por un peligro inmenso. El misterio de Cristo… me obliga al mismo tiempo a proclamar la misericordia como amor compasivo de Dios, revelado en el mismo misterio de Cristo. Ello me obliga también a recurrir a tal misericordia y a implorarla en esta difícil, crítica fase de la historia de la Iglesia y del mundo »[10]. Esta enseñanza es hoy más que nunca actual y merece ser retomada en este Año Santo. Acojamos nuevamente sus palabras: « La Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia – el atributo más estupendo del Creador y del Redentor – y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora »[11].

12. La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona. La Esposa de Cristo hace suyo el comportamiento del Hijo de Dios que sale a encontrar a todos, sin excluir ninguno. En nuestro tiempo, en el que la Iglesia está comprometida en la nueva evangelización, el tema de la misericordia exige ser propuesto una vez más con nuevo entusiasmo y con una renovada acción pastoral. Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre.

La primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo. De este amor, que llega hasta el perdón y al don de sí, la Iglesia se hace sierva y mediadora ante los hombres. Por tanto, donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia.

13. Queremos vivir este Año Jubilar a la luz de la palabra del Señor: Misericordiosos como el Padre. El evangelista refiere la enseñanza de Jesús: « Sed misericordiosos, como el Padre vuestro es misericordioso » (Lc 6,36). Es un programa de vida tan comprometedor como rico de alegría y de paz. El imperativo de Jesús se dirige a cuantos escuchan su voz (cfr Lc 6,27). Para ser capaces de misericordia, entonces, debemos en primer lugar colocarnos a la escucha de la Palabra de Dios. Esto significa recuperar el valor del silencio para meditar la Palabra que se nos dirige. De este modo es posible contemplar la misericordia de Dios y asumirla como propio estilo de vida.

14. La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada. También para llegar a la Puerta Santa en Roma y en cualquier otro lugar, cada uno deberá realizar, de acuerdo con las propias fuerzas, una peregrinación. Esto será un signo del hecho que también la misericordia es una meta por alcanzar y que requiere compromiso y sacrificio. La peregrinación, entonces, sea estímulo para la conversión: atravesando la Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser misericordiosos con los demás como el Padre lo es con nosotros.

El Señor Jesús indica las etapas de la peregrinación mediante la cual es posible alcanzar esta meta: « No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará: una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque seréis medidos con la medida que midáis » (Lc 6,37-38). Dice, ante todo, no juzgar y no condenar. Si no se quiere incurrir en el juicio de Dios, nadie puede convertirse en el juez del propio hermano. Los hombres ciertamente con sus juicios se detienen en la superficie, mientras el Padre mira el interior. ¡Cuánto mal hacen las palabras cuando están motivadas por sentimientos de celos y envidia! Hablar mal del propio hermano en su ausencia equivale a exponerlo al descrédito, a comprometer su reputación y a dejarlo a merced del chisme. No juzgar y no condenar significa, en positivo, saber percibir lo que de bueno hay en cada persona y no permitir que deba sufrir por nuestro juicio parcial y por nuestra presunción de saberlo todo. Sin embargo, esto no es todavía suficiente para manifestar la misericordia. Jesús pide también perdonar y dar. Ser instrumentos del perdón, porque hemos sido los primeros en haberlo recibido de Dios. Ser generosos con todos sabiendo que también Dios dispensa sobre nosotros su benevolencia con magnanimidad.

Así entonces, misericordiosos como el Padre es el “lema” del Año Santo. En la misericordia tenemos la prueba de cómo Dios ama. Él da todo sí mismo, por siempre, gratuitamente y sin pedir nada a cambio. Viene en nuestra ayuda cuando lo invocamos. Es bello que la oración cotidiana de la Iglesia inicie con estas palabras: « Dios mío, ven en mi auxilio; Señor, date prisa en socorrerme » (Sal 70,2). El auxilio que invocamos es ya el primer paso de la misericordia de Dios hacia nosotros. Él viene a salvarnos de la condición de debilidad en la que vivimos. Y su auxilio consiste en permitirnos captar su presencia y cercanía. Día tras día, tocados por su compasión, también nosotros llegaremos a ser compasivos con todos.

15. En este Año Santo, podremos realizar la experiencia de abrir el corazón a cuantos viven en las más contradictorias periferias existenciales, que con frecuencia el mundo moderno dramáticamente crea. ¡Cuántas situaciones de precariedad y sufrimiento existen en el mundo hoy! Cuántas heridas sellan la carne de muchos que no tienen voz porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de la indiferencia de los pueblos ricos. En este Jubileo la Iglesia será llamada a curar aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad y la debida atención. No caigamos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos, y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el egoísmo.

Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos. Redescubramos las obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero, asistir los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos.

No podemos escapar a las palabras del Señor y en base a ellas seremos juzgados: si dimos de comer al hambriento y de beber al sediento. Si acogimos al extranjero y vestimos al desnudo. Si dedicamos tiempo para acompañar al que estaba enfermo o prisionero (cfr Mt 25,31-45). Igualmente se nos preguntará si ayudamos a superar la duda, que hace caer en el miedo y en ocasiones es fuente de soledad; si fuimos capaces de vencer la ignorancia en la que viven millones de personas, sobre todo los niños privados de la ayuda necesaria para ser rescatados de la pobreza; si fuimos capaces de ser cercanos a quien estaba solo y afligido; si perdonamos a quien nos ofendió y rechazamos cualquier forma de rencor o de violencia que conduce a la violencia; si tuvimos paciencia siguiendo el ejemplo de Dios que es tan paciente con nosotros; finalmente, si encomendamos al Señor en la oración nuestros hermanos y hermanas. En cada uno de estos “más pequeños” está presente Cristo mismo. Su carne se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga … para que nosotros los reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado. No olvidemos las palabras de san Juan de la Cruz: « En el ocaso de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor »[12].

16. En el Evangelio de Lucas encontramos otro aspecto importante para vivir con fe el Jubileo. El evangelista narra que Jesús, un sábado, volvió a Nazaret y, como era costumbre, entró en la Sinagoga. Lo llamaron para que leyera la Escritura y la comentara. El paso era el del profeta Isaías donde está escrito: « El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor » (61,12). “Un año de gracia”: es esto lo que el Señor anuncia y lo que deseamos vivir. Este Año Santo lleva consigo la riqueza de la misión de Jesús que resuena en las palabras del Profeta: llevar una palabra y un gesto de consolación a los pobres, anunciar la liberación a cuantos están prisioneros de las nuevas esclavitudes de la sociedad moderna, restituir la vista a quien no puede ver más porque se ha replegado sobre sí mismo, y volver a dar dignidad a cuantos han sido privados de ella. La predicación de Jesús se hace de nuevo visible en las respuestas de fe que el testimonio de los cristianos está llamado a ofrecer. Nos acompañen las palabras del Apóstol: « El que practica misericordia, que lo haga con alegría » (Rm 12,8).

17. La Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios. ¡Cuántas páginas de la Sagrada Escritura pueden ser meditadas en las semanas de Cuaresma para redescubrir el rostro misericordioso del Padre! Con las palabras del profeta Miqueas también nosotros podemos repetir: Tú, oh Señor, eres un Dios que cancelas la iniquidad y perdonas el pecado, que no mantienes para siempre tu cólera, pues amas la misericordia. Tú, Señor, volverás a compadecerte de nosotros y a tener piedad de tu pueblo. Destruirás nuestras culpas y arrojarás en el fondo del mar todos nuestros pecados (cfr 7,18-19).

Las páginas del profeta Isaías podrán ser meditadas con mayor atención en este tiempo de oración, ayuno y caridad: « Este es el ayuno que yo deseo: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no abandonar a tus semejantes. Entonces despuntará tu luz como la aurora y tu herida se curará rápidamente; delante de ti avanzará tu justicia y detrás de ti irá la gloria del Señor. Entonces llamarás, y el Señor responderá; pedirás auxilio, y él dirá: « ¡Aquí estoy! ». Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna; si partes tu pan con el hambriento y sacias al afligido de corazón, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía. El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan » (58,6-11).

La iniciativa “24 horas para el Señor”, de celebrarse durante el viernes y sábado que anteceden el IV domingo de Cuaresma, se incremente en las Diócesis. Muchas personas están volviendo a acercarse al sacramento de la Reconciliación y entre ellas muchos jóvenes, quienes en una experiencia semejante suelen reencontrar el camino para volver al Señor, para vivir un momento de intensa oración y redescubrir el sentido de la propia vida. De nuevo ponemos convencidos en el centro el sacramento de la Reconciliación, porque nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia. Será para cada penitente fuente de verdadera paz interior.

Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ser confesores no se improvisa. Se llega a serlo cuando, ante todo, nos hacemos nosotros penitentes en busca de perdón. Nunca olvidemos que ser confesores significa participar de la misma misión de Jesús y ser signo concreto de la continuidad de un amor divino que perdona y que salva. Cada uno de nosotros ha recibido el don del Espíritu Santo para el perdón de los pecados, de esto somos responsables. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios. Cada confesor deberá acoger a los fieles como el padre en la parábola del hijo pródigo: un padre que corre al encuentro del hijo no obstante hubiese dilapidado sus bienes. Los confesores están llamados a abrazar ese hijo arrepentido que vuelve a casa y a manifestar la alegría por haberlo encontrado. No se cansarán de salir al encuentro también del otro hijo que se quedó afuera, incapaz de alegrarse, para explicarle que su juicio severo es injusto y no tiene ningún sentido delante de la misericordia del Padre que no conoce confines. No harán preguntas impertinentes, sino como el padre de la parábola interrumpirán el discurso preparado por el hijo pródigo, porque serán capaces de percibir en el corazón de cada penitente la invocación de ayuda y la súplica de perdón. En fin, los confesores están llamados a ser siempre, en todas partes, en cada situación y a pesar de todo, el signo del primado de la misericordia.

18. Durante la Cuaresma de este Año Santo tengo la intención de enviar los Misioneros de la Misericordia. Serán un signo de la solicitud materna de la Iglesia por el Pueblo de Dios, para que entre en profundidad en la riqueza de este misterio tan fundamental para la fe. Serán sacerdotes a los cuales daré la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica, para que se haga evidente la amplitud de su mandato. Serán, sobre todo, signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón. Serán misioneros de la misericordia porque serán los artífices ante todos de un encuentro cargado de humanidad, fuente de liberación, rico de responsabilidad, para superar los obstáculos y retomar la vida nueva del Bautismo. Se dejarán conducir en su misión por las palabras del Apóstol: « Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos » (Rm 11,32). Todos entonces, sin excluir a nadie, están llamados a percibir el llamamiento a la misericordia. Los misioneros vivan esta llamada conscientes de poder fijar la mirada sobre Jesús, « sumo sacerdote misericordioso y digno de fe » (Hb 2,17).

Pido a los hermanos Obispos que inviten y acojan estos Misioneros, para que sean ante todo predicadores convincentes de la misericordia. Se organicen en las Diócesis “misiones para el pueblo” de modo que estos Misioneros sean anunciadores de la alegría del perdón. Se les pida celebrar el sacramento de la Reconciliación para los fieles, para que el tiempo de gracia donado en el Año jubilar permita a tantos hijos alejados encontrar el camino de regreso hacia la casa paterna. Los Pastores, especialmente durante el tiempo fuerte de Cuaresma, sean solícitos en el invitar a los fieles a acercarse « al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia » (Hb 4,16).

19. La palabra del perdón pueda llegar a todos y la llamada a experimentar la misericordia no deje a ninguno indiferente. Mi invitación a la conversión se dirige con mayor insistencia a aquellas personas que se encuentran lejanas de la gracia de Dios debido a su conducta de vida. Pienso en modo particular a los hombres y mujeres que pertenecen a algún grupo criminal, cualquiera que éste sea. Por vuestro bien, os pido cambiar de vida. Os lo pido en el nombre del Hijo de Dios que si bien combate el pecado nunca rechaza a ningún pecador. No caigáis en la terrible trampa de pensar que la vida depende del dinero y que ante él todo el resto se vuelve carente de valor y dignidad. Es solo una ilusión. No llevamos el dinero con nosotros al más allá. El dinero no nos da la verdadera felicidad. La violencia usada para amasar fortunas que escurren sangre no convierte a nadie en poderoso ni inmortal. Para todos, tarde o temprano, llega el juicio de Dios al cual ninguno puede escapar.

La misma llamada llegue también a todas las personas promotoras o cómplices de corrupción. Esta llaga putrefacta de la sociedad es un grave pecado que grita hacia el cielo pues mina desde sus fundamentos la vida personal y social. La corrupción impide mirar el futuro con esperanza porque con su prepotencia y avidez destruye los proyectos de los débiles y oprime a los más pobres. Es un mal que se anida en gestos cotidianos para expandirse luego en escándalos públicos. La corrupción es una obstinación en el pecado, que pretende sustituir a Dios con la ilusión del dinero como forma de poder. Es una obra de las tinieblas, sostenida por la sospecha y la intriga. Corruptio optimi pessima, decía con razón san Gregorio Magno, para indicar que ninguno puede sentirse inmune de esta tentación. Para erradicarla de la vida personal y social son necesarias prudencia, vigilancia, lealtad, transparencia, unidas al coraje de la denuncia. Si no se la combate abiertamente, tarde o temprano busca cómplices y destruye la existencia.

¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Delante a tantos crímenes cometidos, escuchad el llanto de todas las personas depredadas por vosotros de la vida, de la familia, de los afectos y de la dignidad. Seguir como estáis es sólo fuente de arrogancia, de ilusión y de tristeza. La verdadera vida es algo bien distinto de lo que ahora pensáis. El Papa os tiende la mano. Está dispuesto a escucharos. Basta solamente que acojáis la llamada a la conversión y os sometáis a la justicia mientras la Iglesia os ofrece misericordia.

20. No será inútil en este contexto recordar la relación existente entre justicia y misericordia. No son dos momentos contrastantes entre sí, sino un solo momento que se desarrolla progresivamente hasta alcanzar su ápice en la plenitud del amor. La justicia es un concepto fundamental para la sociedad civil cuando, normalmente, se hace referencia a un orden jurídico a través del cual se aplica la ley. Con la justicia se entiende también que a cada uno debe ser dado lo que le es debido. En la Biblia, muchas veces se hace referencia a la justicia divina y a Dios como juez. Generalmente es entendida como la observación integral de la ley y como el comportamiento de todo buen israelita conforme a los mandamientos dados por Dios. Esta visión, sin embargo, ha conducido no pocas veces a caer en el legalismo, falsificando su sentido originario y oscureciendo el profundo valor que la justicia tiene. Para superar la perspectiva legalista, sería necesario recordar que en la Sagrada Escritura la justicia es concebida esencialmente como un abandonarse confiado en la voluntad de Dios.

Por su parte, Jesús habla muchas veces de la importancia de la fe, más bien que de la observancia de la ley. Es en este sentido que debemos comprender sus palabras cuando estando a la mesa con Mateo y sus amigos dice a los fariseos que lo contestaban porque comía con los publicanos y pecadores: « Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores » (Mt 9,13). Ante la visión de una justicia como mera observancia de la ley que juzga, dividiendo las personas en justos y pecadores, Jesús se inclina a mostrar el gran de don de la misericordia que busca a los pecadores para ofrecerles el perdón y la salvación. Se comprende porque en presencia de una perspectiva tan liberadora y fuente de renovación, Jesús haya sido rechazado por los fariseos y por los doctores de la ley. Estos, para ser fieles a la ley, ponían solo pesos sobre las espaldas de las persona, pero así frustraban la misericordia del Padre. El reclamo a observar la ley no puede obstaculizar la atención por las necesidades que tocan la dignidad de las personas.

Al respecto es muy significativa la referencia que Jesús hace al profeta Oseas -« yo quiero amor, no sacrificio ». Jesús afirma que de ahora en adelante la regla de vida de sus discípulos deberá ser la que da el primado a la misericordia, como Él mismo testimonia compartiendo la mesa con los pecadores. La misericordia, una vez más, se revela como dimensión fundamental de la misión de Jesús. Ella es un verdadero reto para sus interlocutores que se detienen en el respeto formal de la ley. Jesús, en cambio, va más allá de la ley; su compartir con aquellos que la ley consideraba pecadores permite comprender hasta dónde llega su misericordia.

También el Apóstol Pablo hizo un recorrido parecido. Antes de encontrar a Jesús en el camino a Damasco, su vida estaba dedicada a perseguir de manera irreprensible la justicia de la ley (cfr Flp 3,6). La conversión a Cristo lo condujo a ampliar su visión precedente al punto que en la carta a los Gálatas afirma: « Hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la Ley » (2,16). Parece que su comprensión de la justicia ha cambiado ahora radicalmente. Pablo pone en primer lugar la fe y no más la ley. El juicio de Dios no lo constituye la observancia o no de la ley, sino la fe en Jesucristo, que con su muerte y resurrección trae la salvación junto con la misericordia que justifica. La justicia de Dios se convierte ahora en liberación para cuantos están oprimidos por la esclavitud del pecado y sus consecuencias. La justicia de Dios es su perdón (cfr Sal 51,11-16).

21.La misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer. La experiencia del profeta Oseas viene en nuestra ayuda para mostrarnos la superación de la justicia en dirección hacia la misericordia. La época de este profeta se cuenta entre las más dramáticas de la historia del pueblo hebreo. El Reino está cercano de la destrucción; el pueblo no ha permanecido fiel a la alianza, se ha alejado de Dios y ha perdido la fe de los Padres. Según una lógica humana, es justo que Dios piense en rechazar el pueblo infiel: no ha observado el pacto establecido y por tanto merece la pena correspondiente, el exilio. Las palabras del profeta lo atestiguan: « Volverá al país de Egipto, y Asur será su rey, porque se han negado a convertirse »
(Os 11,5). Y sin embargo, después de esta reacción que apela a la justicia, el profeta modifica radicalmente su lenguaje y revela el verdadero rostro de Dios: « Mi corazón se convulsiona dentro de mí, y al mismo tiempo se estremecen mis entrañas. No daré curso al furor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín, porque soy Dios, no un hombre; el Santo en medio de ti y no es mi deseo aniquilar » (11,8-9). San Agustín, como comentando las palabras del profeta dice: « Es más fácil que Dios contenga la ira que la misericordia »[13].

Si Dios se detuviera en la justicia dejaría de ser Dios, sería como todos los hombres que invocan respeto por la ley. La justicia por sí misma no basta, y la experiencia enseña que apelando solamente a ella se corre el riesgo de destruirla. Por esto Dios va más allá de la justicia con la misericordia y el perdón. Esto no significa restarle valor a la justicia o hacerla superflua, al contrario. Quien se equivoca deberá expiar la pena. Solo que este no es el fin, sino el inicio de la conversión, porque se experimenta la ternura del perdón. Dios no rechaza la justicia. Él la engloba y la supera en un evento superior donde se experimenta el amor que está a la base de una verdadera justicia. Debemos prestar mucha atención a cuanto escribe Pablo para no caer en el mismo error que el Apóstol reprochaba a sus contemporáneos judíos: « Desconociendo la justicia de Dios y empeñándose en establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. Porque el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo el que cree » (Rm 10,3-4). Esta justicia de Dios es la misericordia concedida a todos como gracia en razón de la muerte y resurrección de Jesucristo. La Cruz de Cristo, entonces, es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre el mundo, porque nos ofrece la certeza del amor y de la vida nueva.

22. El Jubileo lleva también consigo la referencia a la indulgencia. En el Año Santo de la Misericordia ella adquiere una relevancia particular. El perdón de Dios por nuestros pecados no conoce límites. En la muerte y resurrección de Jesucristo, Dios hace evidente este amor que es capaz incluso de destruir el pecado de los hombres. Dejarse reconciliar con Dios es posible por medio del misterio pascual y de la mediación de la Iglesia. Así entonces, Dios está siempre disponible al perdón y nunca se cansa de ofrecerlo de manera siempre nueva e inesperada. Todos nosotros, sin embargo, vivimos la experiencia del pecado. Sabemos que estamos llamados a la perfección (cfr Mt 5,48), pero sentimos fuerte el peso del pecado. Mientras percibimos la potencia de la gracia que nos transforma, experimentamos también la fuerza del pecado que nos condiciona. No obstante el perdón, llevamos en nuestra vida las contradicciones que son consecuencia de nuestros pecados. En el sacramento de la Reconciliación Dios perdona los pecados, que realmente quedan cancelados; y sin embargo, la huella negativa que los pecados tienen en nuestros comportamientos y en nuestros pensamientos permanece. La misericordia de Dios es incluso más fuerte que esto. Ella se transforma en indulgencia del Padre que a través de la Esposa de Cristo alcanza al pecador perdonado y lo libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habilitándolo a obrar con caridad, a crecer en el amor más bien que a recaer en el pecado.

La Iglesia vive la comunión de los Santos. En la Eucaristía esta comunión, que es don de Dos, actúa como unión espiritual que nos une a los creyentes con los Santos y los Beatos cuyo número es incalculable (cfr Ap 7,4). Su santidad viene en ayuda de nuestra fragilidad, y así la Madre Iglesia es capaz con su oración y su vida de encontrar la debilidad de unos con la santidad de otros. Vivir entonces la indulgencia en el Año Santo significa acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente. Indulgencia es experimentar la santidad de la Iglesia que participa a todos de los beneficios de la redención de Cristo, porque el perdón es extendido hasta las extremas consecuencias a la cual llega el amor de Dios. Vivamos intensamente el Jubileo pidiendo al Padre el perdón de los pecados y la dispensación de su indulgencia misericordiosa.

23. La misericordia posee un valor que sobrepasa los confines de la Iglesia. Ella nos relaciona con el judaísmo y el Islam, que la consideran uno de los atributos más calificativos de Dios. Israel primero que todo recibió esta revelación, que permanece en la historia como el comienzo de una riqueza inconmensurable de ofrecer a la entera humanidad. Como hemos visto, las páginas del Antiguo Testamento están entretejidas de misericordia porque narran las obras que el Señor ha realizado en favor de su pueblo en los momentos más difíciles de su historia. El Islam, por su parte, entre los nombres que le atribuye al Creador está el de Misericordioso y Clemente. Esta invocación aparece con frecuencia en los labios de los fieles musulmanes, que se sienten acompañados y sostenidos por la misericordia en su cotidiana debilidad. También ellos creen que nadie puede limitar la misericordia divina porque sus puertas están siempre abiertas.

Este Año Jubilar vivido en la misericordia pueda favorecer el encuentro con estas religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas; nos haga más abiertos al diálogo para conocerlas y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación.

24. El pensamiento se dirige ahora a la Madre de la Misericordia. La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios. Ninguno como María ha conocido la profundidad el misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor.

Elegida para ser la Madre del Hijo de Dios, María estuvo preparada desde siempre para ser Arca de la Alianza entre Dios y los hombres. Custodió en su corazón la divina misericordia en perfecta sintonía con su Hijo Jesús. Su canto de alabanza, en el umbral de la casa de Isabel, estuvo dedicado a la misericordia que se extiende « de generación en generación » (Lc 1,50). También nosotros estábamos presentes en aquellas palabras proféticas de la Virgen María. Esto nos servirá de consolación y de apoyo mientras atravesaremos la Puerta Santa para experimentar los frutos de la misericordia divina.

Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios. María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse de volver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús.

Nuestra plegaria se extienda también a tantos Santos y Beatos que han hicieron de la misericordia su misión de vida. En particular el pensamiento se dirige a la grande apóstol de la misericordia, santa Faustina Kowalska. Ella que fue llamada a entrar en las profundidades de la divina misericordia, interceda por nosotros y nos obtenga vivir y caminar siempre en el perdón de Dios y en la inquebrantable confianza en su amor.

25. Un Año Santo extraordinario, entonces, para vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios. Su vida es auténtica y creíble cuando con convicción hace de la misericordia su anuncio. Ella sabe que la primera tarea, sobre todo en un momento como el nuestro, lleno de grandes esperanzas y fuertes contradicciones, es la de introducir a todos en el misterio de la misericordia de Dios, contemplando el rostro de Cristo. La Iglesia está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo. Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen. Cada vez que alguien tendrá necesidad podrá venir a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin. Es tan insondable es la profundidad del misterio que encierra, tan inagotable la riqueza que de ella proviene.

En este Año Jubilar la Iglesia se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor. Nunca se canse de ofrecer misericordia y sea siempre paciente en el confortar y perdonar. La Iglesia se haga voz de cada hombre y mujer y repita con confianza y sin descanso: « Acuérdate, Señor, de tu misericordia y de tu amor; que son eternos » (Sal 25,6).

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 11 de abril,

Vigilia del Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia,

del Año del Señor 2015, tercero de mi pontificado.

 

Franciscus

La Archicofradia del Rosario visita la Virgen de la Amargura

El pasado Jueves, la Junta de Gobierno de la Archicofradía del Santísimo Rosario Coronada, de Granada, acudió al templo de las Comendadoras de Santiago, para ofrendar a la Virgen de la Amargura, con motivo de su inminente coronación canónica, un presente de parte de la Archicofradía que da culto a laCCLikIsW4AIfax- Copatrona de Granada, Ntra. Sra. del Rosario Coronada, a la Virgen de la Amargura, cuyo templo se encuentra en la demarcación parroquial de nuestra parroquia, la Iglesia de Santo Domingo.

El acto a contado con la presencia del Padre Director de la Archicofradía Fr. Antonio Praena, que tras la lectura de la Oración del Jubileo dirigió unas palabras a los asistentes, y del Presidente de la Archicofradía, Enrique Álvarez Baena y Junta de Gobierno. También estaban presentes el Hermano Mayor CCLidxQWAAE99jade la Hermandad del Huerto de los Olivos Manuel Cañavate Carmona, el Comisario de la Coronación Cecilio Cabello Velasco y Mariano Sánchez Pantoja.

El presente ofrendado ha sido un rosario en plata de ley cuya maría representa en el anverso la imagen de la Virgen del Rosario Coronada orlada por granadas y en el reverso, la F y la Y, emblemas de los Reyes Católicos, primeros hermanos de la Archicofradía del Rosario, y fundadores del Monasterio de la Madre de Dios de Comendadoras de Santiago.

Tras el acto, se visitaron las dependencias de la casa de hermandad y el museo instalado en ella con los diferentes enseres y elementos del ajuar de la Virgen de la Amargura.

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La Hermandad del Huerto, premio “Domingo Sánchez Mesa”

La Oración en el Huerto, Antonio Martín y la Lanzada, premios Domingo Sánchez Mesa en su edición de 2015

La Junta Municipal de Distrito Sagrario – Centro ha hecho público el fallo del jurado de estos premios en su edición del presente año. En esta ocasión se ha determinado que sea la cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos la que reciba el premio al fomento de la cultura en el seno de las cofradías por las continuas exposiciones, muestras y citas cofrades organizadas a lo largo del tiempo. El premio a la trayectoria cofrade ha sido para el ex-presidente de la Real Federación de Cofradías, Antonio Martín Sánchez, y al cortejo a su paso por el centro de la ciudad, a la cofradía del Santísimo Cristo de la Lanzada.

El jurado se reunió en la noche de ayer, Lunes de Pascua, y estuvo presidido por la presidenta de la Junta Municipal de Distrito, Rocío Díaz, e integrado por los presidentes de los barrios que la integran, Realejo, Piedad Cardenete; Barranco del descargaAbogado, María Dolores Fandila y Centro, Javier Guadalupe. Además, también estuvieron presentes el cofrade Enrique Martínez Pérez, José Francisco Sánchez, Juan García Montero y actuó como secretario, Antonio Sánchez Salas.

La entrega de estos galardones, los de mayor prestigio de la Semana Santa granadina, tendrá lugar el lunes próximo a las 20.30 horas, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Los premios se materializan en una reproducción del rosto del Crucificado de la residencia de los Jesuitas, obra de Domingo Sánchez Mesa, conocido como “La Muerte del Justo”, realizada en bronce por el prestigioso taller de escultura y orfebrería de nuestra ciudad de Miguel Moreno Romera.

Armando Javier Ortiz presentará el Cartel Oficial de la Coronación Canónica

Os informamos desde la Muy Ilustre y Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios y Cofradía de Penitencia de la Oración de nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura, con sede canónica en el Real Monasterio de la Madre de Dios de Comendadoras de image001Santiago de Granada, que el próximo sábado día 11 de Abril a las 20,30h, se presentará en la Iglesia de las Madres Comendadoras de Santiago el cartel Oficial de la Coronación Canónica, obra original del prestigioso y reconocido artista plástico Juan Diaz Losada. El mismo será presentado por n.h. D. Armando Javier Ortiz.

Con este acto se inicia la recta final que nos llevará en un calendario lleno de grandes actos religiosos, sociales y culturales, hasta el día 30 de Mayo de 2015, en el que la Iglesia Católica reconocerá con la imposición de la corona canónica a la antigua, sagrada y venerada imagen de María Santísima de la Amargura, el amor y la devoción secular de sus hijos y la veneración de las monjas de clausura.

Que sean días llenos de gloria y de veneración filial a nuestra Madre.

Nos veríamos muy honrados con vuestra presencia en este acto.

Cabildo General Extraordinario, Coronación Canónica

 ESCUDOCOFRADIA

        Cofradía de la Oración de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura

           Real Monasterio de la Madre de Dios

       Comendadoras de Santiago

    Granada

Estimado Hermano en Cristo: por la presente se te convoca al Cabildo General Extraordinario, que tendrá lugar en  la sede de nuestra Cofradía el viernes día 10 de Abril de 2015 a las 20,45 en primera convocatoria y a las 21 horas en segunda convocatoria   con los siguientes puntos del orden del día:

1º.-Preces del ritual

2º.-Informe Coronación Canónica María Santísima de la Amargura.

3º.-Preces finales.

PD: Recordaros que la Hermandad sigue recogiendo metales preciosos en la Joyería Magoga, sita en C/ Reyes Católicos nº 2, para la realización de la corona de María Santísima de la Amargura y además se ha realizado un  cuadro con particiones de la corona donde poder hacer donaciones particulares.

El Secretario

Fco. Javier Tapia López

ASÍ IRÁ LA COFRADIA 2015

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Nombre: Comendadora Hermandad Sacramental de Santa María Madre de Dios y Cofradía de Penitencia de la Oración de nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura

Iconografía: El primer paso representa la escena de Jesús Orando en el Huerto de los Olivos ante la aparición del Ángel confortador, mientras los apóstoles Pedro, Juan y Santiago duermen.

Imágenes: El grupo escultórico de la Oración en el Huerto es obra del gran imaginero granadino Domingo Sanchez Mesa, la dolorosa Mª Stma de la Amargura de la escuela de Mora (S.XVIII)

Templo: Convento de la Madre de Dios de las Comendadoras de Santiago.
Fundación y primeras reglas: Se funda el 22 de Abril 1943. Las primeras reglas datan del 12 de Octubre de 1943.

Pasos: Dos. El misterio procesiona en un paso neobarroco, de madera tallada por Antonio Martín Sánchez, dorado por Abel y Justiniano Sánchez; imaginería del paso a cargo de José Antonio Navarro Arteaga. En el paso de palio, la orfebrería es Manuel de los Ríos y de Moreno.

Hermanos Mayores Honorarios: Cuerpo Nacional de Policía, Casa Real y la Orden de Santiago.

Datos de interés: La Imagen de María Santísima de la Amargura será Coronada Canonicamente D. M. el 30 de Mayo de 2015.

Hermanos: 988

Participan en la Estación de Penitencia: 435

Hermano Mayor: Manuel Cañavate Carmona

Consiliario: Rvdo. P. D. Jose María Bolivar

Diputado Mayor de Gobierno: Mariano Sánchez Pantoja.

Capataces: Juan Antonio López en el Misterio y Francisco Lopera en el palio.

Habito nazareno: Túnica y capa blanca, capillo azul y cíngulo azul-blanco.

Estrenos: Finalización del bordado y orfebrería de caídas y techo de palio obra de las Madres Comendadoras, orfebrería de Alberto Quirós y diseño de Juan Díaz Losada. Estreno del Estandarte Sacramental, obra de las MMCC. Estreno de faldones obra del Grupo de Mujeres Cofrades de la Hermandad

Musica: Banda de Cornetas y Tambores de Jesús del Gran Poder (Granada) en el paso de misterio, y Banda de la Sociedad Filarmonica de Pilas (Sevilla) en el paso de palio.

Patrimonio Musical: La Oración en el Huerto (Fco. Higuero), Amargura en tu Oración (Jorge Fdez. García), Plegaria del Rabí (B.C.A.), Amargura Reina de Granada (Martín Salas), Mi Amargura (Victor Ferrer)

Lugar recomendado: Dificultosa salida por el desnivel del patio de las Comendadoras de Santiago y el regreso de la cofradía por la Calle Santiago.

Proyectos: Finalización del paso de palio de María Santísima de la Amargura, varales y respiraderos diseño de Juan Díaz Losada.

Exorno floral: El Misterio una mezcla en tonos malvas y morados a base de iris, Jacinto, orquídea, rosa ,estátice, alhelí y flor de cera. En el paso de palio clavel blanco. Florista: Álvaro Abril Vela

Vestidor: Francisco Garví

Horario: Salida 19:00h, Angel Ganivet (tribuna oficial) 21:05h, regreso 00,20h

Itinerario: Comendadoras de Santiago, Santiago, Jarrerías, Molinos, Plaza del Realejo, Plaza de Fortuny, Pavaneras, Plaza de San Juan de la Cruz, San Matías, Plaza de Mariana Pineda, Angel Ganivet, Puerta Real de España, Recogidas, Alhondiga, Jaudenes, Marqués de Gerona, Plaza de las Pasiegas, Santa Iglesia Catedral, Carcel Baja, Placeta de Diego de Siloé, Pasaje de Diego de Siloé, Gran Vía, Plaza Isabel la Católica, Pavaneras, Santa Escolástica, Plaza de Fortuny, Plaza del Realejo, Santiago y a su Templo.

Viernes de Dolores, misa jubilar ante Nuestros Sagrados Titulares en el patio de las Comendadoras

Estimados hermanos, este Viernes de Dolores, se celebrara la Santa Misa A LAS 20,30H, en el Patio de las Comendadoras
Delante de nuestros sagrados titulares. La Virgen de la Amargura en su paso de Palio y el Señor de la Oracion, en la entrada de la am
Iglesia. Ese dia historicamente tiene mucha importancia para nuestra hermandad especialmente en lo referido a la imagen de la Virgen
de la Amargura, desde mediados del siglo XVIII , en que ya se le concedieron a este dia, Indulgencias Plenarias por el Papa Clemente
XIII, y mas recientemente porque era el dia en que acababa el triduo a los titulares y se trasladaba la Virgen a Santo Domingo para su
salida. Posteriormente siempre ha sido un dia de convivencia y de hermandad en nuestro querido Campanario.

Por todo ello se le declaro DIA JUBILAR. Tenemos que hacer lo imposible por llenar el patio, avisando a todos nuestros conocidos,
familiares y amigos.

TODOS JUNTO A NUESTROS TITULARES, ya casi a punto de hacer la Estación de Penitencia.