DECRETO PONTIFICIO DE CORONACIÓN

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Con profundo gozo y gran satisfacción, y para público conocimiento, la Cofradía de la Oración de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura comunica que:

Con fecha de 30 de mayo de 2014, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, de la que es Prefecto Su Eminencia Reverendísima IMG-20140714-WA0014el Sr. Cardenal Monseñor Antonio Cañizares Llovera, firmaba y expedía el Decreto por el cual se concede la Coronación Canónica, en nombre y con la Autoridad Apostólica del Sumo Pontífice Francisco, de la imagen de la Santísima Virgen María, venerada bajo la advocación de María Santísima de la Amargura en el Real Monasterio de la “Madre de Dios” de las Comendadoras de Santiago, de la Archidiócesis de Granada.

El Decreto, escrito en lengua latina, está dirigido a Su Excelencia Reverendísima Monseñor Francisco Javier Martínez Fernández, Arzobispo Metropolitano de Granada, y en respuesta a su carta, de fecha 13 de enero del presente año, en que solicitaba dicha Coronación Canónica, está firmado de puño y letra de S.E.R. Mons. Antonio Cañizares Llovera, y de S.E.R. Mons. Arturo Roche, Arzobispo Secretario. Junto al Decreto, la Congregación ha enviado una carta, firmada por el mismo Arzobispo Secretario, y por el Subsecretario, D. Juan M. Ferrer, en la que se acusa recibo de la solicitud de nuestro Arzobispo, y expresa sus deseos de que la Coronación de tan venerada imagen contribuya a extender aún más la devoción a la Madre de Dios y suscite entre los fieles un verdadero anhelo de santidad.

IMG-20140714-WA0015Ambos documentos originales se guardan, junto al Expediente de Coronación, en la Secretaría General del Arzobispado de Granada, donde se les dio entrada el pasado 30 de junio. La Cofradía tiene en su poder las copias pertinentes.

Seguimos avanzando con renovada ilusión hacia esa fecha tan esperada del 30 de mayo de 2015, en que la antigua, sagrada y venerada imagen de nuestra Madre de la Amargura reciba sobre sus benditas sienes, en forma de corona, el reconocimiento eclesial a casi tres siglos de culto y devoción del Realejo y de Granada.