Memorias de un 30 de mayo: La saya de Coronación Canónica

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El diseño de la saya de Coronación Conónica fue obra del franciscano Ricardo de Córdoba, quien recogió el encargo de la corporación nazarena en una de las visitas que realizó el al convento de la Madre de Dios para presidir los cultos a los titulares de la hermandad del Huerto.

El trabajo de bordado fue desarrollado por el taller de bordados de la comunidad de las Madres Comendadoras de Santiago de Granada, quienes manisfestaron el deseo de ejecutar esta pieza por tratarse de una efeméride singular para esta imagen, a la que profesan gran devoción, la cual se realizó sobre tisú bordado a realce en hilo de oro y sedas con las diversas y tradicionales técnicas y tipos de puntadas.

La simbología que luce la saya se compone de un elemento ornamental central del que salen siete rosas de marcada volumetría que representan los siete Dolores de María Santísima: Presentación en el Templo, Huida a Egipto, Jesús perdido y hallado en el Templo, Encuentro camino del Calvario, Muerte en la Cruz, Jesús Descendido y situado en los brazos de su Madre y Entierro de Cristo. Creo que son escenas muy representativas de la advocación de la bella imagen de nuestra Dolorosa.

El lazo azul evoca a la Orden de las Monjas Comendadoras de Santiago, su vida de oración y entrega a Dios y a su bendita Madre. Asimismo ornamentalmente recuerda, este elemento, a los que se distribuyen por el techo de palio. La hojarasca de acantos representa la vida del cofrade, que ha de estar llena de sacrificio, perdón y servicio a los demás. Todo en cumplimiento del mandato evangélico. En la parte central inferior una concha de peregrino nos indica el comienzo del camino de Santiago que atraviesa la saya y acaba en el seno de la Virgen, en donde se sitúa una Cruz de Santiago y de donde salió el Salvador del Mundo. La virgen fue la Primera Peregrina, en pos de su Hijo Jesús.