Memorias de un 30 de mayo: Pontifical de Coronación Conónica

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Desde tempranas horas los hermanos y devotos de María Santísima de la Amargura iban llegando a la S.I. Catedral con sus mejores galas, para vivir el momento soñado. La Catedral se iba llenando de vida; la alegría y el nerviosismo se podían palpar en cada uno de los rostros que, expectantes, buscaban a la Señora.


Sobre el paso que tallase Antonio Martín para el Misterio de la Oración en el Huerto, se presentaba la Divina Comendadora estrenando tocado y saya, sobre peana de carrete cedida para la ocasión por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, custodiada por los brazos de luz del paso del Stmo. Cristo de los Favores y por dos altas columnas de flor.


A la hora del Ángelus, la Orquesta Ciudad de Granada comenzaba a interpretar el Introitus de la Misa de Coronación de W. A. Mozart, mientras las Madres Comendadoras portaban la corona hasta el altar mayor, en una procesión no litúrgica en la que iban acompañadas por los dos priostes, la Junta de Gobierno, los exHermanos Mayores, el Comisario de la Coronación, el Hermano Mayor, el Gran Maestre de la Orden de Caballeros de Santiago, representación de toda la Orden, las Rvdas. MM. Comendadoras Mayores de la Federación de Comendadoras de Santiago y del Monasterio granadino de la Madre de Dios.


Numerosos hermanos, hermandades de Granada, de la provincia y de diferentes puntos geográficos de Andalucía acompañaban a la corporación realejeña, tanto en el pontifical, como en la procesión de alabanza.

 
Con el canto del Regina Coeli, acompañado de la majestuosidad de los órganos catedralicios, monseñor Martínez Fernández coronaba la sagrada imagen de María Santísima de la Amargura, momento en el que todos los hermanos de la Oración en el Huerto veían alcanzado un sueño por el que han venido trabajando desde muchos años atrás.

Texto: Extracto del artículo “La Coronación de María Santísima de la Amargura”. Revista Golgota de junio 2015 por Carolina Fernardez – Fotografías: Ahora Granada