Nueva vestimenta para la Madre de Dios, obra de Paco Garví

108
La Santísima Virgen, Madre de Dios, se presenta revestida por Paco Garví con una elegante saya de encaje francés de plata y un majestuoso manto brocado en oro. Cubre su cabeza un delicado tocado de tul finamente bordado, y en su pecho resplandece una antigua venera de oro, signo de su realeza y pureza.
El Niño Jesús, en sus brazos, luce un vestido de damasco de seda morado, primorosamente bordado en oro, color propio del tiempo de Adviento
Fotografía: Carolina Fernández