Paso de Misterio

El Paso de Misterio del Señor de la Oración en el Huerto de los Olivos de Granada

Antonio Martín Fernández Diseño y Talla
Francisco Bailac Ebanistería
Abel Velarde y Justiniano Sánchez Dorado y Policromía
Jose Antonio Navarro Arteaga Cartelas e Imaginería

 

PRINCIPIOS HISTORICOS DEL XVI AL XIX

Una devoción que hunde sus raíces a mediados del siglo XVI, en la antigua y ya desaparecida Ermita de San Antón el Viejo, situada en las afueras de Granada junto a una zona de huertos regados por el río Genil, es indiscutible que tuvo que tener diversas andas procesionales a través de una dilatada historia que con altibajos, cambio de sedes, y cambio de imágenes, ha llegado hasta nuestros días. Mas de cuatrocientos cincuenta años de historia, en una sociedad convulsa, con crisis económicas, políticas, sociales, desamortizaciones, decretos de suspensión, fusión o reagrupamiento, con epidemias de peste, cólera, con guerras y calamidades naturales, etc…, dan para mucho, solo parece que perviven inalterable al paso del tiempo y de las vicisitudes, la Fé y la Devoción, a una advocación, la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto de los Olivos, que se mantiene como un rescoldo en estos más de cuatro siglos y medio. Y que en el presente es una gloriosa realidad cofrade y devocional. Pero vamos a centrarnos en lo que nos interesa, que es el Paso de Misterio que portó en siglos pasados y recientes a nuestra advocación de la Oración en el Huerto. Hasta principios del siglo XX lo mas que conocemos son descripciones de como iba el cortejo en su Estación de Penitencia, y muy especialmente en las primeras décadas del siglo XVII, en donde a través de los Anales de Henríquez de Jorquera, cronista de la ciudad, se nombra casi treinta veces a la cofradía de la Oración en el Huerto, y la describe como de las más importante y numerosa en participación de hermanos con “hachones” ,(léase cirios) de la ciudad. Se sabe que era una de las diez cofradías, (Vera-cruz, Angustias, Soledad, Santo Crucifijo y Animas, Inspiración, Humildad, Sagrada Oración, Sangre, Nazareno y Pasion), que habiéndose fundado a mediados del siglo XVI, consiguió llegar hasta finales de ese siglo y mantenerse en el XVII, con muchos altibajos, continuar durante el siglo XVIII y llegar hasta el XIX, en donde se produce una desaparición casi total de las cofradías, a consecuencia de la invasión francesa, que convirtió algunos conventos en dependencias para los soldados y sus pertrechos, produciéndose un gran expolio de obras de arte. Mas tarde la Desamortización que despojó y malvendió casi todo el patrimonio valioso que poseían, aunque tenemos datos para asegurar que, en muchísimos casos, el culto interno se mantiene. Los pasos procesionales desconocemos como fueron en esa época, aunque por las descripciones que nos han llegado, poco tenían de austeros , utilizándose en los Anales de Jonquera (siglo XVII) la palabra “magnificencia” “boato” “esplendor”, cuando se refiere a ellos, en algunos ejemplos que nos han llegado de otras provincias andaluzas, podemos hacernos una idea aproximada. (Antequera, Marchena, Ecija, etc…,)

EL SIGLO XX

Tenemos constancia de existencia de actividad de culto público en los primeros años del siglo XX, saliendo el Miércoles Santo como era secular, o bien formando parte del Desfile Antológico, pero es del año 1915 en donde tenemos la primera foto, apareciendo el Misterio compuesto por un Angel que le ofrece el cáliz al Señor, la escena se representa al pié de una palmera y otras plantas silvestres, las andas en este caso son muy sencillas, un moldurón de plata o madera dorada recorre el paso, en donde en una superficie lisa aparece una pequeña cartela tallada junto a unos guardabrisas,-seis en el costero que se ve en la imagen -, los respiraderos se componen de una randa de encaje blanco. La imagen del Señor, que todavía se conserva en la Iglesia de San Antón, y que muy posiblemente no fuera la primitiva de la fundación, luce una túnica que parece estar bordada, y atada a la cintura con un cordón a modo de cíngulo, no se distingue la forma de llevar el paso, pero es de suponer que fuera a ruedas. Este paso de Misterio procesionó varios años en el Desfile Antológico, hasta el primer cuarto de siglo XX, mas tarde en el Santo Entierro celebrado en 1952, con motivo del 25 aniversario de la fundación de la Real Federación de Cofradías, de nuevo sale esta imagen en otro paso de exuberantes hachones barrocos en la esquinas, con profusión de flores y sobre una barroquísima peana con candelabros de guardabrisas en sus esquinas. La imagen del Señor aparece con una túnica bordada diferente a la anterior foto de 1915, asimismo ostenta en sus sienes un nimbo de metal.

Año 1915

Ya en 1944, el 3 de Abril sale por primera vez el Misterio actual de la Oración en el Huerto, original de Domingo Sánchez Mesa, y lo hace sobre un Paso de Misterio que, parece ser, era provisional, pues, en la foto que disponemos, se observa un gran moldurón que remata una superficie de poca altura, ligeramente tallada y dorada y adornada de un friso de flores, todavía no están presente los grandes faroles dorados que hiciera el mismo escultor. El Misterio se presenta en una superficie agreste, en donde en la parte más alta aparece el Angel Confortador y la imagen de Jesús, detrás se sitúa un olivo. En la foto que disponemos y que corresponde al año 1951, el Señor de la Oración llevaba el mismo Paso, pero los faroles de la esquina no están terminados y les falta la base de exhuberante barroquismo, que luego les hicieron ser tan peculiares, en su defecto tienen una decoración floral que decora el soporte en donde van situados. No es hasta principios de los años 60 cuando la cofradía encarga al maestro escultor, Domingo Sanchez Mesa, los dos pasos de madera tallada y dorada, el de la Virgen se cambió por uno de orfebrería en el año 1985, en el caso de la imagen cristífera se mantuvo hasta principios del 2000. Este paso se componía de un respiradero que enmarcaba, en un moldurón de ovas y perlas, unas hojas de cardos, acantos y en general una decoración vegetal, asimismo se le añade a los faroles unas bases compuestas por amplias volutas de cardos, en un abigarrado barroquismo que causaba una espléndida impresión general, acompañando al Misterio casi cuarenta años. Primero a ruedas, mas tarde a hombros, durante muchos años fue el único paso de madera dorada de la Semana Santa de Granada. Su deterioro, hizo a la cofradía decidirse a finales de los años 90 por su sustitución.

Proyecto Original del Paso de Misterio

EL SIGLO XXI: LA GRAN OBRA.

La cofradía queriendo afrontar el nuevo Paso de Misterio, encarga al maestro tallista Antonio Martín Fernández el diseño y realización de un proyecto, en madera de cedro real, con ebanistería de Paco Bailac, el maestro, que estaba terminando el Retablo del Santuario del Rocío, tarda casi tres años, en comprometerse en esta faena, y según fuentes de la cofradía lo decide por tres motivos: A.- Cuando ve una foto del Misterio. B.- El hecho de que no tenía obra realizada en Granada y por último, la decisión de hacer su última gran obra como aportación para la Semana Santa, hasta tal punto que, cuando la entregó a la cofradía, nos dijo, con nostalgia y a la vez con orgullo, “…el escándalo que formaría este Paso de Misterio, si pasara por la Campana,.. en Semana Santa…”, tal era el apego, cariño y satisfacción que le había causado la ejecución de este encargo. La cofradía aceptó el diseño propuesto por Antonio Martín y en 7/8 años la obra fue culminada en su fase de tallado y entregada tal como estaba previsto, pidiéndonos que al menos un año o dos, procesionara en madera, para que se pudiera disfrutar con mas detalle del trabajo de talla realizado. Después de este encargo, el Maestro cerró su taller, a la edad de 80 años. Falleciendo pocos años después, a primeros de Enero de 2010. El paso se desarrolla en dos cuerpos, en el inferior o respiradero de recorte sinuoso en su parte baja es rematado por un moldurón con hojas de acanto centrando cada paño una capilla central con profusa decoración en su fondo, y de dinámica composición, en los costeros también se sitúan dos cartelas a cada lado de la capilla, rematándose el respiradero por otro moldurón tallado profusamente en donde se intercalan ocho cabezas de querubines en los costeros y cuatro en el frontal y trasera, en total 24 querubines. Una riquísima decoración vegetal con profusión de frutos (algunos netamente granadinos como el membrillo, el caqui, las granadas), flores y tallos ocupa la zona entre capillas y cartelas, en las esquinas se desarrollan grandes hojas de acanto, con decoración perlada y valiente juego de claroscuros, muy característico en la producción artística de Antonio Martín. La parte superior o canasto, es en donde la experiencia acumulada por el Maestro se muestra con mas brillantez, desarrollando una superficie, tremendamente valiente en sus entrantes y salientes, en cada uno de los cuatro lados se sitúa una gran capilla, flanqueada por columnas salomónicas que recuerdan en su disposición y decoración las del retablo de la Iglesia de las Comendadoras, sede canónica de la cofradía, a cada lado de las columnas unos elegantes y barrocos plintos sirven para que descansen una pareja de ángeles, la capilla se remata en un frontón, -en el delantero se incrusta una reliquia de la basílica de la Agonía de Jerusalén-, de corte clásico en donde descansan otra pareja de ángeles. A ambos lados de las capillas de los costeros se disponen unas cartelas, que sirven de marco a los relieves y que están consideradas una de las piezas mas interesantes por su delicado diseño y elegante composición, combinando decoración vegetal y elementos arquitectónicos, de las cuales Antonio Martín se sentía especialmente orgulloso, por lo atinado de su acabado, tanto es así, que estando previsto en el diseño original, que fueran rodeadas por cuatro ángeles, nos pidió que solo pusiéramos dos y encima de cada una de las ménsulas superiores, que había agrandado, de cada cartela. En las cuatro esquinas de este canasto sitúa otras cartelas con profundísimo tallado, en algunos casos de varios centímetros de volumen, en esta pieza los cardos sobresalen con elegancia delplano del canasto, alcanzando casi la vertical del respiradero. En los entrantes del canasto los paños que lo completan tienen una auténtica filigrana en la talla, simulando un encaje vegetal con ramos de flores, de frutas y de hojas, el canasto termina en un moldurón en el que se sitúan unas pequeñas estructuras con cornisas semicirculares y mixtilíneas, con ramos de flores y frutos, que de nuevo nos recuerdan la zona alta del retablo de la Iglesia de las Comendadoras. Todo el canasto se remata en una bellísima crestería calada, que solo hace añadir virtuosismo técnico a tan magna obra. Los brazos de luces rodean el paso de misterio componiéndose en total de 46 guardabrisas. Las medidas del paso de misterio son de 4,90m. de largo (sin maniguetas) ; 2,65m. de ancho y hasta la mesa, 2,34m. de altura. En su interior, cuarenta y ocho costaleros, divididos en 8 trabajaderas, hacen andar este gran Paso de Misterio. La disposición de las figuras del Misterios en este Paso es de la siguiente forma, en primer plano de la delantera se sitúa la Sagrada Imagen del Señor de la Oración en el Huerto, a su espalda el Angel Confortador, en el centro del Paso, el olivo y detrás la imagen del apóstol San Pedro, a ambos lados las imágenes de Santiago y San Juan. Es tradición que el Paso de Misterio en su Estación de Penitencia del Lunes Santo lleve un exorno floral compuesto por plantas y flores silvestres, simulando el sagrado huerto, las cresterías del Paso se suelen exornar con clavel o lirio.

PROGRAMA ICONOGRAFICO

Desde principio se tenía claro en la cofradía, que el programa iconográfico, aparte del consabido simbolismo, tenía que tener una fuerte carga catequética, y ser el libro en donde nuestros jóvenes cofrades tuvieran su primer encuentro con las Sagradas Escrituras. Con esa sola intención, las veinte cartelas y capillas, todas de esculturas en miniatura, desarrollan un programa iconográfico con tres lecturas catequéticas. La primera lectura se desarrolla a lo largo de doce relieves en donde se nos muestran a los profetas que formaron parte del linaje de Jesucristo, o que fueron anunciando su venida como Mesías. Está formado este Programa iconográfico por las siguientes escenas: Abrahán en el sacrificio de Isaac. La escalera de Jacob. Profeta Jeremías. El rapto de Elías en carro de fuego ante el profeta Eliseo. Profeta Ezequiel. Moisés baja del Sinaí. David a caballo entra en Jerusalem con la cabeza de Goliat. El profeta Isaías, anuncia el nacimiento del Mesías. Profeta Amós predica a los campesinos. Daniel en el foso de los Leones. Miqueas anuncia Belén como lugar del nacimiento del Mesías. Bautismo de Jesús por Juan el Bautista. La segundo lectura se desarrolla en cuatro grandes capillas que protagonizan el centro de cada lado del canasto, en ella se contemplan los momentos claves del Nuevo Testamento: Encarnación, Muerte y Redención, Resurrección y Pentecostés. Frontal: Cristo de los Favores del campo del Príncipe. Costeros: Anunciación y Pentecostés Trasera: Resurrección. En una tercera lectura contemplamos cuatro imágenes en capillas mas pequeñas que las anteriores, se sitúan en el centro de cada respiradero, en el frontal, la imagen gloriosa de la Madre de Dios, titular mariana del Real Monasterio de la Madre de Dios de las Comendadoras de Santiago, en la trasera la imagen del Padre Eterno, que es réplica de la que se sitúa en lo más alto del retablo mayor del Monasterio, y en el centro de los dos costeros, dos figuras que se distinguieron dando ejemplo evangélico al comprometerse con los mas pobres de Granada: San Juan de Dios y el Beato Fray Leopoldo de Alpandeire, (primera hermandad que le rindió culto de veneración en Granada). Esta completísima y ambiciosa obra de imaginería religiosa, es obra del escultor imaginero Jose Antonio Navarro Arteaga, que ha conseguido todo un prodigio de composición, en cada una de las cartelas, combinando técnicamente el bajo, medio y altorrelieve y llegando en algunos casos al bulto redondo, la obra artística rezuma innovación y preciosismo en cada uno de los detalles de las capillas, especialmente en las cuatro grandes del canasto, aunque sin dejar atrás las 12 cartelas dedicadas a los profetas, que alcanzan un movimiento fuera de lo común en este tipo de trabajo. El escultor cuando es reclamado por la cofradía para este encargo, ya hacía tiempo que no trabajaba la miniatura, pero al ser un deseo del Maestro Antonio Martín, aceptó gustoso y con orgullo el acompañar al Maestro en lo que sería su último trabajo de talla. El paso de Misterio, por propia indicación de Antonio Martín, ha sido dorado y policromada su ornamentación por Abel Velarde y Justiniano Sánchez, hijo de Antonio Sánchez, afamado dorador, y de amplia trayectoria profesional en el dorado de los pasos de la Semana Santa, de inolvidable recuerdo, y que realizó el dorado de multitud de obras salidas de las manos de nuestro querido Maestro.

PROGRAMA CATEQUÉTICO

Como ya hemos explicado en páginas anteriores, las tres lecturas de la iconografía del Paso de Misterio se complementan entre ellas, formando un programa catequético que fue pensado y aprobado por la Cofradía, para que fuera el referente en la formación cristiana y cofrade de sus miembros. Desarrollamos a continuación cada una de las 20 escenas que forman parte del mismo: Los profetas, el Nuevo Testamento, los santos de los pobres. En primer lugar los 12 relieves que están dedicados a desarrollar las profecías en torno a la venida del Mesías.

1º.- Abraham en el sacrificio de Isaac. En el relieve observamos en momento en el que Abraham levanta la mano armada con un cuchillo sobre Isaac, un angel frena la mano y le señala un pequeño cordero. El profeta Abraham vivió hacia el año 1.800 antes de la venida de Jesucristo. Tiene una importancia excepcional en la Historia de la Salvación, este hecho se acrecienta y se pone de relieve cuando al presentársele en el Libro del Génesis se le nombra a toda su genealogía. Asimismo Dios le cambia el nombre (Génesis 17.5) y lo destina a ser padre de muchas naciones. Desde el principio es un personaje escogido por Dios, solo Dios escoge al hombre que él quiere y su llamada es exigente. Abraham ha de abandonar su tierra, su familia y marchar a un país desconocido. Pero su sacrificio no será inútil, porque su vocación está vinculada a la realización del Plan de Dios. La obediencia a su llamada es la respuesta de la Fe. La gran prueba de Fe y obediencia la cumple Abraham, cuando por designio de Dios se dispone a sacrificar a un hijo, su único hijo. Obediente realiza el encargo hasta que en el último momento un ángel le frena la mano y le señala un cordero, en este acto se muestra la Fe total e incondicional y la obediencia heroica a cuanto Dios le pide.

2º.- El sueño de Jacob. En el relieve se observa a Jacob dormido reposando la cabeza sobre una gran piedra, sueña con una escala que une el cielo y la tierra por donde van y vienen los ángeles, estando Dios situado en lo más alto de ella. Jacob vivió hacia el año 1700 antes de Jesucristo. En el se renuevan todas las promesas hechas a Abraham. Después de haber obtenido la primogenitura y de haber sido bendecido por su padre Isaac, salió a buscar esposa, siendo de noche se durmió y tuvo un sueño, en el que vió una escalera apoyada en la tierra y cuya cima tocaba el cielo, y los ángeles subían y bajaban por ella. Y vió que desde lo más alto Yahveh le decía “Yo soy Yahveh, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac, la tierra en la que estás acostado la doy a ti y a tu descendencia, esta será como el polvo de la Tierra, y se extenderá al poniente y al oriente, al norte y al mediodía y por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra. Yo estoy contigo , te guardaré por donde quieras que vayas”. Jacob se despertó y dijo “Si está Yahveh en este lugar, esto no es otra cosa que la Casa de Dios y la Puerta del Cielo”.

3º.- Moisés baja del Sinaí con las tablas de la Ley. En el relieve podemos ver a Moisés que baja con las Tablas de la Ley, del monte Sinaí que se vislumbra a lo lejos entre nubes, es recibido por los ancianos y sacerdotes del Pueblo. El profeta Moisés, vivió hacia el año 1250 antes de Jesucristo. Representa otro hito importante en la historia del Pueblo de Dios, él es quien lo libera del yugo de los egipcios, el que le devuelve su conciencia como pueblo elegido por Dios y el que lo consagra a través de la Alianza en el Sinaí como el “Pueblo de Yahveh”. En el episodio de la zarza ardiendo, la Biblia nos relata la vocación de Moisés: le llama Dios a una misión que le absorberá por completo y le exigirá una Fe total e incondicional. Se revela como “Yahveh, el Dios de tus Padres”. Una vez liberado el pueblo de Israel de Egipto, Dios quiere sellar en el Monte Sinaí la Alianza. Esta es la Nueva Alianza que el Mesías, en su día, vendrá a realizar según estaba prometido. Tal como indica el Libro del Deuteronomio, no fueron los méritos del Pueblo de Israel los que provocaron la iniciativa divina, sino que esta surge del amor gratuito de Dios siempre fiel a sus promesas.

4º.- David vencedor de Goliat. En la imagen observamos una de las escenas mas significativas de la vida de David , cuando vence al gigante Goliat y al volver a Jerusalén con la cabeza sobre la grupa del caballo, lo recibe el pueblo alborozado cantando y bendiciendo su nombre. Esta escena es a la vez un homenaje a la imagen de Nuestra Señora del Rosario Coronada, pues es similar a la que aparece con el mismo tema en su Camarín de Santo Domingo. Hacia el año 1000 a. de Cristo, David es ungido rey por el profeta Samuel, habiendo resultado todo lo referente a Saúl del desagrado de Dios y del Pueblo, David es el elegido. David designa por capital política y religiosa del Reino a Jerusalén, la ciudad santa, y por medio del profeta Natán, las promesas divinas se precisan sobre la descendencia del Rey David. La profecía de Natán señala el punto de partida del mesianismo real, según el cual el enviado de Dios será Hijo de David y recibirá una especial unción de Yahveh, (el nombre de “Cristo” equivale en griego al hebreo “Mesías “ o “Ungido” y se aplica a Jesús con un sentido totalmente original.)

David vencedor de Goliat

5º.- El Profeta Elías es arrebatado por un carro de fuego. La iconografía representa en primer término al profeta Eliseo, seguidor de Elías, que contempla como un carro de fuego, conducido por un ángel y tirado de dos briosos corceles arrebata a Elías, en su presencia. El profeta Elías, cuyo nombre significa “Yahveh es mi Dios”, vivió hacia el 850 antes de Jesucristo. Durante el reinado de Acab, se ve en peligro la fidelidad del pueblo de Yahveh, amenazada por la intromisión del culto a Baal. El profeta se levanta contra esa herejía y contra los sacerdotes del falso dios, a los que vence en varias pruebas. Se retira al monte Horeb, que es la montaña de Dios, realzando con este gesto su ministerio de servicio a la Alianza. Elías es el auténtico prototipo de profeta. La importancia de su figura se ve acentuada en los evangelios cuando aparece junto con Moisés en la escena de la Transfiguración, representando de esta forma el testimonio que la ley y los profetas le dan a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios.

El Profeta Elías es arrebatado por un carro de fuego

6º.-El Profeta Amós predica la verdadera Ley. En el relieve vemos en primer plano al Profeta Amós, hombre maduro, no anciano que predica en un ambiente rural, a gentes muy humildes que le escuchan atentamente. Amós vivió sobre el año 750 antes de Jesucristo, anuncia la palabra de Yahveh, era pastor y predica con alma recia y sincera de campesino, denuncia vigorosamente las injusticias: opresión de los humildes, corrupción de los jueces, disolución de las costumbres, y perdida de dedicación al culto a Yahveh. Predice calamidades y castigos y anuncia el día en el que Yahveh irrumpirá en su pueblo en medio de tinieblas, pero a pesar de ello, deja entrever una perspectiva mesiánica y por primera vez aparece un anuncio de que un grupo de elegidos escaparán a la catástrofe y con ellos continuará Yahveh su obra de preservación del Pueblo elegido y de donde saldrá el Mesías. El anuncio de Amós nos dice “Aborreced el mal, y amad el bien, y restableced la justicia en la ciudad, y el Señor tendrá misericordia de los restos del linaje de José.”

7º.-El profeta Isaías profetiza el nacimiento de Jesús. En el relieve, el Profeta Isaías aparece en un lateral de la cartela mirando hacia su izquierda donde contempla un rompimiento de gloria y sostenida por ángeles y querubines, la escena del Nacimiento del Niño Jesús entre San José y la Virgen María. Este profeta vive en torno al año 740 antes de Cristo. Se caracteriza su mensaje por la Santidad y la Fé en Yahveh, predica incesantemente la justicia y la devoción. Son célebres sus profecías mesiánicas, el Mesías descendiente de David, hará que reine la justicia y la paz, y extenderá el Reino de Yahveh. “Pues ha nacido un Niño para nosotros, y se nos ha dado un Hijo, el cual lleva sobre sus hombros el Principado y tendrá por nombre el admirable, el consejero, Dios, el fuerte, el Padre del siglo venidero, el Príncipe de la Paz. Su Reino será extenso y la Paz no tendrá fin, se sentará sobre el Trono de David y hará reinar la igualdad y la justicia desde ahora y para siempre”. El Profeta Isaías es el que mejor anuncia la venida del Mesías, con todo su significado y compromiso de Paz y de nueva alianza.

8º.- El profeta Miqueas anuncia que de Belén saldrá el Mesías. En el relieve, el profeta Miqueas se dirige a la ciudad de Belén, que aparece sobre una colina iluminada por una estrella, símbolo del nacimiento de Jesús. Es contemporáneo de Isaías, hacia el 720 antes de Jesucristo. Su predicación dejó una huella profunda en Jerusalén. El libro de Miqueas comienza con la predicación de la ruina de Samaria y del castigo que amenaza a Judá, pero siempre deja entrever una esperanza que desemboca en el anuncio de una restauración mesiánica, insistiendo sobre el carácter de descendiente de David con referencia al Mesías: “Y tu ¡Oh Belén!, tu eres una ciudad pequeña frente a las principales de Judá, pero de ti nacerá el que ha de ser dominador de Israel, el cual fue engendrado desde el principio de los tiempos”.

9º.-El profeta Jeremías. En un primer plano un personaje lee los escritos del Profeta Jeremías a los israelitas. Dios le llama a su servicio en el año 627 antes de Jesucristo, y ejerce su ministerio con una fidelidad ejemplar, en medio de toda clase de sufrimientos. Jeremías tiene una importancia considerable en la evolución religiosa de Israel durante el exilio y después de él. Predicó una religión verdadera y anunció la Nueva Alianza. Con todo ello, ejerció una influencia notable sobre la espiritualidad de los “pobres de Yahveh” y fue padre del Judaísmo en su línea más pura. Los exiliados leen y se nutren de los textos del Profeta, en ellos encuentran consuelo y la esperanza de un futuro mejor.

10º.-Ezequiel predica a los deportados de Israel. En el relieve se puede ver al Profeta Ezequiel dirigiéndose a un grupo de israelitas. El profeta Ezequiel vive en torno al año 550 antes de Jesucristo. Fue deportado a Babilonia junto a miles de judíos, Ezequiel se esfuerza por reanimar la Fe vacilante de sus compatriotas, anuncia la Nueva Alianza. Yahveh oirá las súplicas de Israel y sellará una Nueva Alianza. “ Y mi siervo David será rey suyo, y no habrá mas que un pastor de todos ellos, y morarán sobre la tierra que yo dí a mi siervo Jacob, en la cual vivieron nuestros padres, y en la misma morarán ellos y sus hijos, y los hijos de sus hijos eternamente…y conocerán las naciones que Yo soy el Señor, el santificador de Israel, al estar perpetuamente mi santuario en medio de ellos.

11º.- El profeta Daniel en el foso de los leones. El Profeta aparece en el interior del foso de los leones, rodeado de ellos amansados ante la figura de Daniel, en la parte superior de la cartela aparecen por la boca del foso algunos personajes asombrados ante el milagro que se produce dentro, por el amansamiento de las fieras. Se puede considerar el último de los profetas del Antiguo Testamento, vive en torno al año 175 antes de Cristo. La finalidad de su predicación es sostener la Fé y la Esperanza de los judíos perseguidos por el rey Antíoco. La revelación versa sobre el designio de Dios para con su pueblo y para con todos los pueblos. El advenimiento del Reino de Dios es uno de los temas centrales de sus escritos, Jesús es el Rey de ese Reino, El se denominará asimismo el Hijo del Hombre, señalando claramente que ha venido a cumplir las profecías de los profetas.

El profeta Daniel en el foso de los leones

12º.- Juan el Bautista bautiza a Jesús en el Jordán. El Bautista aparece bautizando a Jesús, que está situado dentro de la corriente del río Jordán, los cielos se abren y aparece el Espíritu Santo. Juan el bautista era primo de Jesús y por tanto vivió en su misma época, fue llamado el precursor, puede ser considerado el último profeta bíblico, anunció la llegada del Mesías, Jesucristo. Conforme a lo escrito por el profeta Isaías, “Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de prepararte tu camino. Voz que clama en el desierto: ¡Preparad el camino del Señor, rectificad sus sendas! “. Jesús fue bautizado por Juan en el río Jordán, en ese momento los cielos se abrieron y el Espíritu Santo bajó a él en forma de paloma. Una voz se oyó diciendo: “Tu eres mi hijo amado, en ti me complazco”.

Juan el Bautista bautiza a Jesús en el Jordán

En segundo lugar las cuatro grandes capillas con los momentos culminantes del Nuevo Testamento: – Anunciación/Encarnación del Hijo de Dios. – Muerte y Redención. – Resurrección entre los muertos. – Pentecostés, la venida del Espíritu santo.

1º.- Capilla de la Anunciación del Angel Gabriel a la Virgen María. En la cartela del Paso de Misterio se representa esta escena en una capilla del canastillo. El escultor ha plasmado la escena con una gran riqueza iconográfica y atrevido dinamismo, la Virgen María aparece arrodillada a la derecha de la composición en su casa de Nazaret, de la que se vislumbra al fondo una parte de la estancia. En un soberbio rompimiento de gloria, formado por nubes y querubines aparece el arcángel San Gabriel lleno de majestad como enviado divino que es. La escena este realizada en madera de cedro real y estofado y policromado por el mismo autor, con las técnicas mas tradicionales de la escuela barroca andaluza. En los grandes artistas de todos los tiempos el tema de la Anunciación ha motivado –no sin gran sentido teológico- innumerables cuadros y esculturas representando el hecho más esperanzador para la humanidad y en el que María, doncella de Nazaret, quedó constituida como Madre de Dios. Una muchacha virgen, probablemente de quince o dieciséis años, está orando en su casa de Nazaret. Sucede una visita inesperada, la presencia de un ángel que le saluda con bellas palabras y alabanzas y le anuncia un mensaje muy especial.

“Alégrate llena de gracia, El Señor está contigo… No temas, Concebirás en tu seno Al Hijo del Altísimo (Lc 1, 26-38) María se turba ante tales elogios y se pone a pensar el contenido de un anuncio tan importante. El ángel le aclara y le desvela el hecho misterioso: va a ser Madre de Dios. La virgen como buena israelita, conoce las profecías, y entre ellas la de Isaías (7,24), que habla de que una Virgen iba a concebir y dar a luz un hijo al que pondrán por nombre Jesús, que significa Salvador. La virgen aunque no conoce varón se pone a disposición de Dios. El angel le aclara que no será obra de varón, sino que el Espíritu Santo le cubrirá con su sombra y así concebiría al Hijo en donde se cumplen las promesas, el enviado, el Mesías anunciado por los profetas. María responde: ”Hágase…”. Dio su adhesión irrevocable y se consagró de por vida al plan anunciado por el ángel enviado por Dios.

Capilla de la Anunciación

2.- Muerte de Jesucristo. Plasma el momento de la muerte de Jesús: Mt 27 45-55; Mc 15 33-41; Lc 23 44-49; Jn 19 29 “Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona…Jesús dando de nuevo un fuerte grito exhaló el espíritu. En esto el velo del Santuario se rasgó en dos, tembló la tierra y las rocas se hendieron…” La muerte de Jesús es crucial para el cristiano, no por su valor propio como martirio de un Justo, sino por ser el preludio de la Redención.

Esta escena se encuentra en el frontal del paso, y es una reproducción del monumento del Cristo de los Favores, en el granadino Campo del Príncipe. En él aparecen los edificios más emblemáticos de este enclave, siendo éstos el Hotel Alhambra-Palace y la Iglesia de San Cecilio. En ella llama especialmente la atención la plasmación del cielo entoldado del que nos hablan los evangelios, apareciendo el sol entre las nubes. El Cristo de los Favores que centra y le da sentido al conjunto, sobresale del resto, al ser una escultura exenta y no un relieve. Inspirado en el original monumento granadino, pero con gran personalidad, es una imagen serena, elaborada con gran exactitud.
Capilla de la Muerte
3.- Resurrección. Escena de la Resurrección de Jesús:Mt 28 1-8; Jn 20 1-10; Mc 16 1-8; Lc 24 1-11 “El ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó encima de ella. Su aspecto era como el relámpago y su vestido blanco como la nieve. Los guardias atemorizados ante él se pusieron a temblar y se quedaron como muertos”. Composición piramidal en la que se combinan dos ámbitos perfectamente diferenciados: el terrenal formado por dos soldados, y el celestial constituido por Jesús rodeado de dos ángeles. Entre todas las figuras destaca la del Señor triunfante, cuyo brazo derecho sobresale de forma pronunciada. Los movimientos de los soldados crean un interesante juego perspectivo, al igual que el sepulcro, el cual simula una gran profundidad.
El misterio más importante del Cristianismo, se ubica en la trasera del paso, como culminación de la Pasión y Muerte de Jesús.
Capilla de la Resurrección
4.- Pentecostés.”Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron una lenguas como de fuego, que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo…”Composición centrada por la paloma del Espíritu Santo, en la parte superior, parece provocar un tremendo estruendo celeste, del que se desprende grandes rayos. Bajo éste los apóstoles y la Virgen María, cuyos movimientos y gesticulaciones denotan sorpresa y alabanza. La representación constituye un conjunto escultórico perfectamente adaptado al marco, en el que fluye una profunda tensión espiritual.
En los respiraderos del paso se encuentran una serie de imágenes consideradas devocionales, éstas vienen a cerrar el programa iconográfico del conjunto, y como peculiaridad se encuentra sus hechuras de bulto redondo.
Capilla de Pentecostés
Padre Eterno.  Dios Padre, primera persona de la Santísima Trinidad. Es el creador, el principal sentido y objeto de veneración del cristiano. Está representado entronizado. Con su mano derecha bendice, aludiendo sus dedos a la Santísima Trinidad, con su mano izquierda sustenta el orbe ayudado por un angelillo. Con larga barba y gran dignidad, parece flotar en un rompimiento celeste coronado por un querubín. Figura de buena factura y rico estofado, se adapta muy bien al misterio representado.
Padre Eterno
San Juan de Dios y el Beato Fray Leopoldo. Puntos en común entre San Juan de Dios y el Beato Fray Leopoldo: Tanto San Juan de Dios como el Beato Fray Leopoldo, son dos figuras fundamentales del devocionario granadino. Debemos señalar que ninguno era natural de Granada, siendo uno portugués y el otro de la provincia de Málaga, pese a esta circunstancia ambos quedarán marcados por Granada, y esta ciudad será el lugar donde entregarán sus vidas. Protagonizaron una vida pobre, entregada al servicio de los demás, y su labor asistencial en el escenario de Granada, los van a convertir en unas figuras veneradas antes de morir. Juan Ciudad y Fray Leopoldo responden a dos épocas y momentos históricos diversos. Y aquí reside la grandeza de sus similitudes, uno del siglo XVI y otro del XX, los dos están estrechamente unidos a la historia y al presente de la ciudad, ya que sus valores y sus obras siguen hoy vivas.

San Juan de Dios. A su llegada de Portugal, Juan Ciudad trabajó en Granada en la calle Elvira en una librería. Cuenta la historia que tras escuchar a Juan de Ávila en la ermita de los mártires cambió su vida, San Juan de Dios fue acusado de loco y encerrado en el Hospital Real. Desde este momento, dedicó su vida al servicio de los pobres, tanto en las calles como en hospitales. Su principal peculiaridad se encuentra en que consiguió los favores de la nobleza de Granada para ayudar a los más pobres, llegando a morir acogido por la familia noble de los Pisa. Hoy en día es el patrón de los enfermeros y bomberos, copatrón de Granada y el protector de la Orden Hospitalaria que lleva su nombre, y que desde el siglo XVI atiende a todo tipo de enfermos y marginados en todo el mundo. Granada es el principal foco para el peregrino de este Santo, encontrándose aquí sus reliquias en la Basílica de San Juan de Dios y el museo de su orden en la Casa de los Pisa. Arteaga nos lo representa en iconografía habitual. Ataviado de la túnica de su orden -hay que recordar que él nunca vistió hábito y su orden se fundó tras su muerte-. Ligeramente inclinado sustenta a un anciano desvanecido. Destaca del conjunto la unión de las manos derechas de santo y moribundo, y la dulzura del rostro de ambos. Artísticamente son muy conseguidos los rasgos faciales, ya que están llenos de carga psicológica, y la postura inclinada del Santo consigue acercarlo al que lo contempla. Está rematado por un nimbo de orfebrería.

San Juan de Dios

Beato Fray Leopoldo. Fray Leopoldo de Alpandeire nació en el seno de una familia muy humilde, dedicado al trabajo del campo y a la oración, lo poco que tenía se lo daba a los más necesitados. Fue novicio en Sevilla y llegó a Granada en el año 1903, ciudad en la que se consagró como capuchino. En Granada va a ser limosnero, práctica que lo hará muy cercano a la gente, a la que pronto conquistó con forma de vida alejada de lo mundano y cercana al más pobre, igualmente se hizo muy famosa su oración de las tres ave marías. En Granada falleció y en los capuchinos de esta ciudad se encuentran sus restos y un pequeño museo dedicado a su persona. Fue beatificado en el año 2010. Se nos representa en su iconografía habitual, vestido de franciscano capuchino, presenta cíngulo o cuerda franciscana y lleva su habitual alforja sujeta por su mano izquierda. Aparece abrazado a un niño con gesto triste en alusión a su pobreza. Del beato granadino destaca su rostro con una larga barba y una mirada profunda cargada de dignidad, una prueba de su humildad son las sandalias que calzan. La figura es ataviada por un nimbo de orfebrería.

Fay Leopoldo de Alpandeire

EPILOGO DE GRATITUD

Esta cofradía siempre ha tenido como un auténtico privilegio el tener como Paso de Misterio de su Sagrado Titular, una obra diseñada y tallada por el Maestro Antonio Martín Fernandez, y con las imágenes de las cartelas de Jose Antonio Navarro Arteaga, somos conscientes del Patrimonio artístico que eso representa, y como tal, lo cuidamos y exponemos a la contemplación de todo cofrade que nos visite en nuestra casa de hermandad. Tanto es así, que le nombró Cofrade Honorario, acto, que debido a su quebrantada salud, se llevó a cabo en el Santuario del Señor de la Salud y Virgen de la Angustias de Sevilla (Los Gitanos), con la presencia de varias cofradías poseedoras de obras del Maestro, asimismo, organizó una Magna Exposición en el año 2007, participando 27 cofradías de toda Andalucía, con un total de 58 piezas, de todo tipo (Pasos, respiraderos, hachones, cartelas, cruces de guías etc…) realizadas por el Maestro, y una gran publicación con la descripción de toda la obra realizada desde sus principios como aprendiz, mas tarde, oficial de Taller, hasta independizarse en su Taller propio, dando formas a Pasos, retablos, etc . El Maestro, cuando desmontó su taller, respondió a nuestra amistad, legándonos multitud de diseños originales, restos de obras, bocetos en barro y madera, documentación original, herramientas, legado que poseemos como un tesoro y que pronto veremos dignamente expuesto en nuestra Casa de hermandad, para su eterna memoria.