Santa María Madre de Dios – La Imagén

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Santa María Madre de Dios titular del Real Monasterio de Comendadoras de Granada

La solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primera fiesta mariana que apareció en la Iglesia Occidental y su celebración se comenzó a dar en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto con la dedicación –el 1º de enero– del templo “Santa María Antigua” en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma. Coincidentemente, la primera patrona granadina, es la Antigua.

De 147 cm de altura,  encarna iconográficamente el Ciclo de la Glorificación de la Virgen con el niño Dios en brazos, en esta talla a su lado izquierdo. Es una obra de vestir, o de busto hasta los hombros que responde a un proceso histórico de transformación, puesto que si aceptamos su presencia en el más antiguo de los conventos de Granada, y al que le da su nombre, debiera tratarse de una imagen tardogótica completa, que prescindiera de añadidos. 

Por el contrario, en el siglo XVII tuvo que adaptarse a un candelero, si no es que ya lo tuviera, y en el siglo XVIII, correspondiendo con el cambio de gustos y a semejanza de otras Obras Marianas próximas (como la Virgen del Rosario o de Lepanto) , se intervendría en la superficie polícroma, se cambiaría el Niño y se dotaría de expresividad plástica a través de los aderezos de vestir.

La expresión facial, es relajada, pero adusta y serena. La nariz, muy aguileña, nace con fineza de acuerdo a la manera “romana”. Posee un levísimo hoyuelo en la barbilla. Las cejas son arqueadas, los lóbulos escuetos, prominente la zona superior de los pabellones auriculares, su cabello propio, es una capa pictórica que simula un peinado corto y ralo hasta la nuca, siendo su inicio, sobre la frente, en crenchas, sobre el que se coloca la peluca de pelo natural.

A esta época del setecientos debe corresponder el niño, que no es el original que hubo de sostener María. De talla completa, mide 33 cm, en postura erguida, y está levemente torsionado para mantenerse sedente sobre la mano izquierda de su Madre. El estudio anatómico que presenta es de un verdadero realismo, bendiciendo con la mano derecha y sosteniendo el atributo real en la contraria. El cabello se identifica con la moda cortesana de los últimos Borbones, en cuanto al mechón de tirabuzón sobre su frente. Como la virgen, un fino hoyuelo ocupa la barbilla, y al igual que esta, propio de los aditamentos barrocos, tiene pestañas postizas.

La obra, talla -de vestir de la escuela granadina que originariamente pudiera fecharse a fines el siglo XVI (1585- 1600), recibió la transformación de su candelero y la hechura de un nuevo niño a mediados del siglo siguiente (h. 1650) y una nueva policromía y añadido de postizos o aderezos, que responden a la moda dieciochesca, a principios del siglo XVIII (1701- 1715). Preside el Retablo Mayor del Monasterio Comendador de Santiago, así como toda la fundación religiosa y es apodada como la “Vecina más antigua del Realejo”, en virtud a la fábrica de su Templo y edificio conventual, primero de los de Granada. 

Recibe culto por la Comunidad de Religiosas y el afán de los cofrades del Huerto y Amargura, que han recuperado devocionalmente una obra, testigo del paso de los años y fiel reflejo de los cambios estéticos en las artes clasicistas de nuestra escuela. Es la titilar gloriosa de la Hermandad Penitencial.