Viernes de Dolores – Viernes de Amargura

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María Santísima de la Amargura en su paso de palio en el año 1948

No sabemos cuándo llegó al Real Monasterio de las Comendadoras de Santiago, está soberana y bendita imagen. Lo que si está documentado es que, en 1766, según consta en el archivo del Monasterio, y a instancias de la Rvda. Madre Comendadora Mayor Doña María de Luna, se recibe el privilegio Pontificio de S.S. Clemente XIII , para que el Viernes de Dolores, se obtenga indulgencias. Viva muestra de la acendrada y activa devoción, que tenía en aquellos siglos la antigua y sagrada imagen de la Virgen de los Dolores, que recibe culto en la iglesia de las Comendadoras de Santiago de Granada. Asimismo el profesor Miguel Luis Lopez- Guadalupe, aporta que desde muy antiguo, se le hacía un Septenario Doloroso que culminaba el Viernes de Dolores, con gran concurrencia de devotos. Desde finales del siglo XVII, posible fecha de su llegada al Real Monasterio, hasta mediados del S. XIX, es la única dolorosa que recibe culto en el Realejo de Granada. De esos siglos conserva un ajuar de orfebrería y bordados. En 1948 y hasta la fecha, procesiona como titular de la Cofradía de la Oración en el Huerto. Para ello, incomprensiblemente, en ese año, se le cambia sus manos juntas entrelazadas por otras abiertas, las originales atribuidas a José de Mora se conservan en el Monasterio y en excepcionales ocasiones se le ha vuelto a poner.

En ese año también, se le sustituye la advocación de Dolores por Amargura. En 2015 es coronada canónicamente por Decreto Pontificio, concediendo, asimismo y por este motivo, el Santo Padre Francisco, un Año Santo Jubilar Mariano, en la Iglesia Comendadora. Desde 2012 cada Viernes de Dolores se celebra una Eucaristía delante de la sagrada imagen, ya entronizada en el paso de Palio en recuerdo de esta fecha histórica y devocional. En casi 350 años de devoción continuada, cuántas súplicas y peticiones y oraciones habrá recibido está bendita Imagen que Ella nos proteja a todos. Madre Dolorosa, ruega por nosotros.