2015: AÑO SANTO MARIANO JUBILAR.

84

image001AÑO SANTO JUBILAR  MARIANO DE LA AMARGURA

Contemplar y adorar con María

Del 1 de enero al 27 de diciembre de 2015.

IGLESIA DEL MONASTERIO DE LA MADRE DE DIOS DE LAS COMENDADORAS DE SANTIAGO

GRANADA

Se conoce como Año Jubilar Mariano o Año Santo Mariano, al espacio de tiempo con el que la Santa Sede recompensa con singularísimas gracias a los fieles que acudan al templo al que se le concede dicho privilegio. Se trata de un gran acontecimiento religioso y se convierte en un año de remisión de los pecados y de sus penas; es un tiempo para la reconciliación, la conversión y la práctica de la misericordia, la justicia y la fraternidad, además de propiciar una renovación de los deseos por servir a Dios en el gozo y la paz con el resto de los hermanos.

La Penitenciaría Apostólica ha concedido, por mandato de S.S. Francisco, a la Cofradía de la Oración de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Amargura un Jubileo con motivo de la  Coronación Canónica de su dolorosa titular.

El Año Jubilar  comprende del 1 de enero al 27 de diciembre de 2015, pudiendo conseguir Indulgencia Plenaria todos los fieles cristianos que verdaderamente arrepentidos, bajo las condiciones habituales ( confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del sumo Pontífice), acudan en peregrinación los primeros sábado de cada mes y en las solemnidades y fiestas marianas a la iglesia del Monasterio de la Madre de Dios, de las Comendadoras de Santiago, sede de la Cofradía, y ante la venerada imagen de Nuestra Señora de la Amargura participen en algún acto sagrado o ejercicio de piedad mariana, y oren y mediten por un tiempo ante dicha imagen, concluyendo con la Oración Dominical, el Símbolo de la Fe e invocando a la Santísima Virgen María .

Con la celebración del Año Jubilar, la  Cofradía de la Amargura y el Monasterio de la Madre de Dios desean  ahondar en su vocación eclesial a través de la contemplación, la oración, la acogida y el testimonio, así como profundizar en el mandamientos nuevo de Jesús, el del amor fraterno. El templo comendador abrirá su puerta santa para recibir a todos cuantos a ella acudan para encontrarse con Dios y su bendita Madre, modelo para los creyentes en Jesucristo, convirtiéndose en centro de peregrinación para que quienes lo visiten hagan de su encuentro con la Santísima Virgen, mediadora e intercesora ante su Hijo, un verdadero testimonio de fe cristiana, y que al peregrinar en compañía de nuestros hermanos podamos vivir la gracia de la reconciliación y sintamos la alegría de la gratitud a Jesús y a quien lo acogió en sus entrañas, la Santísima Virgen María.

Este Jubileo permitirá que la iglesia de la Madre de Dios se convierta en faro de fe y gozo en el perdón de Dios para todo el orbe cristianos.

 J.Cecilio Cabello Velasco, Comisario de la Coronación Canónica de Mª Stma. de la Amargura