Memorias de un 30 de mayo: Decreto de Coronación Canónica

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Era el 8 de mayo de 2011 y terminaba la Misa Pontifical, en la Catedral Metropolitana de la Coronación Canónica de María Santísima de la Aurora. El Sr. arzobispo de Granada saludaba a todos los presentes y los emplazaba para Mayo de 2015 en la Coronación Canónica de María Santísima de la Amargura. Satisfacción plena de todos los cofrades de Granada.
Pero la cuestión empezó unos años antes. En 2009 el Pregonero Don José Luis Clements (q.d.e.p), lo pidió en su Pregón Oficial y en el almuerzo/homenaje posterior, el Sr. Arzobispo de Granada se comprometió con todo el mundo cofrade. Pero años antes, ya era un anhelo en la Cofradía de la Oración en el Huerto, coronar a su bella, antigua y venerada, dolorosa. Se fueron dando pasos, aprovechando ocasiones hasta que la Cofradía en Cabildo aprueba iniciar expediente de solicitud de coronación ante la Curia Eclesiástica. El evento tuvo de primer Comisario al exHermano Mayor Don Adelardo Mora y más tarde a Don Cecilio Cabello. Se desarrollan varias reuniones con el Sr. Arzobispo, en las que se aprueba un extenso programa de actos, casi 200, de índole, cultural, formativo, caridad y cultuales, que comenzarían en mayo de 2012 hasta Octubre de 2015. Fijándose la Solemne Misa Estacional de la Coronación Canónica Pontificia, en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral Metropolitana, a las 12 de la mañana del sábado 30 de mayo de 2015.
Se redacta el Expediente de Coronación que la Curia Arzobispal remite a la Ciudad del Vaticano el 13 de enero de 2014. Y el 30 de Mayo del mismo año, se recibe escrito de la Congregación del Culto Divino, firmado por Monseñor Arthur Roche, Arzobispo Secretario, comunicando el deseo del Santo Padre Francisco de que sea coronada la Sagrada imagen, y con el anexo a este escrito, del Decreto Pontificio de Su Santidad Francisco, Protocolo 157/14, firmado por el Prefecto del Dicasterio Cardenal Antonio Cañizares Llovera. Ese mismo día, 30 de mayo de 2014, a la Antigua, Sagrada y Venerada imagen de María Santísima de la Amargura, se le imponía en una solemne ceremonia, junto a las Comendadoras de Santiago, una corona de flores, en homenaje a todas la órdenes contemplativas, madrinas de la Coronación, representadas por las Comendadoras.